TOCAMIENTOS

No es acoso sexual

Un joven se ha dedicado a tocar los glúteos de mujeres desconocidas de manera sorpresiva, fugaz, sin consentimiento, y sin intenciones de tener relaciones sexuales, y luego de ello se hizo grabar por otro, y subido a las redes sociales quizás, con la finalidad de lograr popularidad, creando con ello un descontento mayoritariamente en el sector femenino.

Lo anterior, merece una seria reflexión, porque para muchos lo que se ha realizado es un acoso sexual, cuando en realidad no lo es. También, porque nos llama la atención la manera cómo se realizaron estos hechos, de manera intencional, en un sentido de juego y bromas pesadas al estilo de internet, aunque en otras ocasiones no sea de esa manera.

Sin embargo, tales actitudes son imperdonables y no pueden ser toleradas. Ninguna persona se merece un ataque a su dignidad y libertad sexual, ya sea provocada por un hombre o una mujer, aunque debe quedar claro que en la gran mayoría de las ocasiones las mujeres no son las agresoras de estos hechos, salvo casos excepcionales. como, por ejemplo, el caso presentado en internet, de una sexy rubia que se propuso tocar más de 100 genitales de los varones en lugares públicos.

Por otro lado, los hechos divulgados en nuestro medio en las redes sociales para muchos son raros, pero eso no quiere decir que no se den frecuentemente, pues muchas mujeres a diario se enfrentan a estos actos vejatorios realizados usualmente por personas del sexo masculino en autobuses, en el metro, en los elevadores, y en general, en aglomeraciones.

Y es que los tocamientos sin consentimiento pueden realizarse por cualquier persona, de cualquier edad y sexo, y la víctima, puede ser tanto un hombre como una mujer, de cualquier edad. Son conocidos los tocamientos indebidos realizados a nivel privado, por ejemplo, por médicos en perjuicio de su paciente, o de maestros o profesores respecto de la alumna de un colegio, aunque tampoco nada impide que pueda llevarse a cabo en lugares públicos, plazas, centros comerciales, discotecas u otros, y en todos estos actos se concreta un delito de abusos deshonestos o actos libidinosos.

Debe quedar claro que no estamos ante un delito de acoso sexual, porque el sujeto no lo ha hecho de manera repetitiva e insistente persiguiendo, molestando o incomodando con palabras u otros actos a una mujer, demandándole favores sexuales, por el contrario, ha realizado actos de tocamientos en sus partes íntimas sin su consentimiento, y sin una finalidad de tener relaciones sexuales con ellos.

En el acoso sexual se realizan conductas perturbadoras sobre la víctima, pero, por ningún motivo, deben constituir manoseos o tocamientos indebidos, pero pueden darse, por ejemplo, proposiciones indeseadas a cambio de lograr un ascenso o un aumento de sueldo, en tocar la ropa, el pelo de la persona, un acercamiento físico excesivo y deliberado no solicitado por la víctima, comentarios sexuales sobre el cuerpo, o cualquier otra clase de gestos de connotación sexual, entre otros.

Para concluir, ya en otros países, se han presentado este tipos de hechos que están de moda, y los sujetos han sido castigados por abuso deshonesto por realizar esos tocamientos fugaces e imprevistos en los glúteos en la vía pública y sin justa causa, pues se trata de hechos que atentan contra la dignidad y la libertad sexual de la mujer.

La autora es catedrática de Derecho Penal de la UP

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