La sui géneris manifestación del pasado jueves, por ganaderos y agricultores de todo el país, no fue solo contra el gobierno de turno, lo fue también: contra los “Chicago's boys” que sostienen que debemos ser el “Singapur americano” que poco hacen desde la empresa privada y ocupan cargos públicos para promover inversión pública, privada y extranjera en el Panamá rural, donde vive el 40% de los panameños, que hoy dependen de la nefasta política populista del subsidio estatal, que usa mil 400 millones de dólares del presupuesto nacional, y se da a cambio de nada. Para reflejar “crecimiento” y no desarrollo económico. En 2017 crecimos 5.6% del PIB, el más alto de la región, pero nuestras exportaciones de bienes (incluidos los agrícolas) fueron de $630 MM e importamos más de $10 mil, de los cuales mil 600 millones de dólares de agroalimentos. La vecina Costa Rica, solo de piña exportó en ese periodo $850 millones. Sin mencionar: banano, melones, sandías, aceite de palma y muchísimos subproductos lácteos a la vecina Panamá a través del TLC, los podemos ver en: quioscos, minisúper y cadenas de supermercados del país.
El presupuesto de funcionamiento del MIDA y demás instituciones del sector público agropecuario, que deben tecnificar nuestro agro para hacerlo eficiente y competitivo, es igual al del periodo 2004-2009, cuando entraban en vigencia la mayoría de los TLC y el gobierno siguiente 2009-2014 usó los fondos BID $180 MM de la agenda complementaria, planificados para adecuar laboratorios, financiamientos y capacitación de productores para lograr su eficiencia y competitividad. El nuevo gobierno reprogramó dichos fondos para construir aeropuertos, donde hoy solo vuelan “gallotes”, y otras infraestructuras.
La manifestantes fueron atendidos por los titulares del MIDA, MICI y BDA y designada una comisión para “hacerle la cirugía” a la Aupsa. Se ahorraría mucho tiempo si los proyectos vetados por el Ejecutivo presentados por los productores chiricanos se vuelven a debatir. Recordando que si algo es bueno para salir del paso es nombrar una “comisión” y que el camello es un caballo hecho por una comisión.
El autor es veterinario, exministro del MIDA y exlegislador de la República