
El enfrentamiento entre el presidente electo y la Caja de Seguro Social (CSS) va mas allá de la terna que debe presentar la directiva para la elección del próximo director general.
Tanto Alexander como Mulino pidieron suspender todas las licitaciones de última hora para evitar mas goles en el minuto 80 y deudas sin pagar. Bueno, en abierto desafío a eso, Lau convocó una licitación para comprar oxígeno. Sí, como la que había convocado el año pasado, para producir el oxigeno. Pero ahora solo de compra.
El piego de cargos tenía nombre y apellido, porque exigía que el oxígeno fuera de producción local. Eso automáticamente dejaba en la cancha solo a un competidor. A Aceti oxigeno, que es quien actualmente provee el 95% del oxigeno y que lo subió de 2 dólares el metro cúbico en el 2016 a 5.03 dólares en el 2023 sin ninguna justificación: porque sí.
De hecho es tan absurdo esa alza de precios, que al hospital Rafael Estévez del propio Seguro Social le venden a menos de $1.20 y al Complejo Metropolitano del seguro le venden más de cuatro veces más caro.
O sea más barato le saldría al complejo comprarle internamente al Rafael Estévez y se ahorrarían 80% literalmente. Y de hecho la misma empresa le vende a hospitales privados el mismo producto, en menos de la mitad del precio, a pesar de q los hospitales privados consumen mucho menos.
¿Cómo se explica eso? Y si lo comparamos con los otros países de la región, también salimos transados, porque en Honduras y El Salvador, pagan menos de 1 dólar por lo mismo que aquí pagamos mas de 5 dólares.
Pero además, la licitación era por 10 años y a precio fijo. ¿Amarrar a un solo precio y proveedor, cuando lo que tienen es que garantizar la competencia para que haya mejor precio y calidad?
Eso le saltó a todos los interesados y ante cartas de todos, pues le toco a Lau ayer cancelar el acto.
Si eso es mejor, no sé. Porque sin la licitación, la CSS seguirá comprándole el 95% del oxigeno a un solo proveedor a precios cuatro veces más altos que el mercado.

