El derecho a la alimentación constituye un derecho humano básico, inherente a todos, sin distinción o condición alguna. Si bien los gobiernos están obligados a hacerlo cumplir, su realización efectiva depende de la participación activa de todos los actores involucrados en el sistema agroalimentario. Este sistema abarca desde la producción hasta el consumo, pasando por las etapas de recolección, procesamiento, distribución, comercialización, venta, preparación y disposición final de los residuos.
Desde los productores hasta los consumidores, todos somos parte de este sistema y tenemos la responsabilidad de construir un futuro en el cual la alimentación sea un derecho y no un privilegio. Disponer de alimentos suficientes, seguros y nutritivos para todos requiere trabajar de una manera integral, transdiciplinaria y que considere las múltiples dimensiones sociales, económicas y ambientales que los afectan.
Es importante conectar la acción colectiva de todos los actores. La producción de alimentos debe respetar el medio ambiente y ofrecer mayor diversidad de rubros. Es necesario también empoderar a los pequeños productores, en particular agricultores familiares, mujeres y jóvenes.
Los distribuidores deben conectar a productores con consumidores, asegurando una cadena de suministro eficiente y equitativa. El procesamiento de los alimentos debe garantizar productos inocuos, variados, accesibles y sobre todo nutritivos mediante modelos de producción éticos y sostenibles, optimizando los recursos y minimizando el desperdicio. Los vendedores y comerciantes deben facilitar el acceso a una variedad de alimentos, promoviendo prácticas comerciales justas y transparentes, evitando promocionar alimentos no saludables para los niños y niñas.
En breve, el derecho a la alimentación es una responsabilidad compartida. Como consumidores, tenemos el poder de transformar el sistema alimentario al elegir productos locales y de temporada, reducir el desperdicio y apoyar a los agricultores familiares. Al alzar nuestras voces y exigir sistemas alimentarios más justos y sostenibles, estamos construyendo un futuro donde todos tengan acceso a alimentos saludables y nutritivos.
La autora es nutricionista – dietista con especialización en ciencia de los alimentos y nutrición humana, e integrante de Ciencia en Panamá.
