Panamá aparece de manera constante entre los países que obtienen peores resultados en comprensión lectora del continente. Nuestras propias evaluaciones nacionales en 3° indican que la mayoría de los estudiantes no comprende lo que lee. Sin embargo, carecemos del conocimiento necesario sobre el desarrollo lector de nuestros niños. En esta línea de investigación, estudios iniciales ya han mostrado, por ejemplo, diferencias de rendimiento lector entre los estudiantes de escuelas oficiales y particulares, a favor de estos últimos.
Recientemente, la revista Frontiers in Education publicó los resultados de un estudio realizado en 2021, tras un año de suspensión de la educación presencial, que comparó el rendimiento lector de estudiantes de 4° y 6° de la región metropolitana de Panamá con el de un grupo equivalente evaluado en 2019. Los resultados muestran que se produjo una pérdida significativa de velocidad lectora, pero únicamente en estudiantes de escuelas oficiales. A su vez, los estudiantes de escuelas particulares no solo no mostraron pérdidas significativas, sino que incluso incrementaron su rendimiento. Esta diferencia se relaciona con otro hallazgo del estudio: en la pandemia, los estudiantes del sistema oficial recibieron significativamente menos horas de estimulación virtual por parte de sus docentes en comparación a los estudiantes de escuelas particulares.
Esto indica que durante la pandemia se acrecentaron las diferencias preexistentes entre estudiantes de ambos sistemas educativos, y resalta la necesidad de desarrollar estrategias efectivas para reducir las brechas educativas que padece el país. Eso requerirá implementar esfuerzos de recuperación de aprendizaje basados en evidencia, enfocados en la alfabetización.
Cerrar la brecha digital demanda proporcionar a estudiantes y maestros acceso a dispositivos y conectividad con contenido de alta calidad. Estas medidas deben ir acompañadas de desarrollo profesional pedagógico y tecnológico para los educadores, a largo plazo y con apoyo para la implementación en aula. Finalmente, es necesario que en el qué y cómo enseñamos lenguaje en preescolares y escuelas se tenga en cuenta el desarrollo de los precursores psicolingüísticos de la lectoescritura, como la conciencia fonológica. Esto posibilitará una mayor equidad en el acceso a las habilidades lectoras y con ellas, a todas las puertas que puede abrir una educación de calidad para todos.
Los autores son logopeda, salubrista y metodólogo investigador en la Universidad Iberoamericana de Santo Domingo y directora del Centro de Investigación Educativa de Panamá e integrante de Ciencia en Panamá

