La tecnología blockchain está revolucionando la manera de hacer negocios en el mundo. La implementación del blockchain por parte de las empresas permite optimizar su estructura organizacional, mejorar la manera de operar en su industria y la creación de valor (por ejemplo, la generación de activos intangibles a través de los datos). Estos tres elementos pudiesen ocasionar oportunidades de elusión y evasión fiscal. Es por ello que el blockchain se presenta como uno de los principales desafíos de la tributación de la economía digital.
Los problemas de doble imposición o no doble imposición que se pueden ocasionar por el uso del blockchain pudiesen ser: la configuración de un establecimiento permanente digital, la atribución de ingresos de las entidades (cuáles son las entidades generadoras de valor), la sustancia real de una transacción (si las transacciones de ingresos o egresos fueron efectivas), las transacciones financieras (los pagos con monedas generadas por los mismos grupos y el uso de criptomonedas), los contratos inteligentes (cesión o uso de intangibles entre empresas relacionadas), reorganización empresarial, etc.
Ante tal problemática, el blockchain ocasiona que los Estados se vean en la necesidad de adaptar su legislación fiscal a una que les permita controlar de manera eficaz las transacciones que se realicen a través de él. Los Estados podrán incluir medidas generales antiabusos (GAAR, por sus siglas en inglés), medidas especiales como los impuestos a las ganancias desviadas (DPT, por sus siglas en inglés), medidas especiales para los grupos multinacionales (MAAL, por siglas en inglés), así como un enfoque unilateral como el adoptado por Estados Unidos de América (BEAT, por sus siglas en inglés).
Es por ello que el blockchain representa desafíos para la economía digital importantes para las empresas y los gobiernos. Adicionalmente, el blockchain ofrece nuevas oportunidades a las administraciones tributarias para mejorar su eficiencia y brindar mejores servicios para los contribuyentes.
Con el blockchain las empresas pueden aumentar la transparencia y mejorar la eficiencia de sus transacciones. Sin embargo, para que las empresas puedan cumplir sus obligaciones tributarias, se requiere de políticas que permitan desarrollar esta tecnología, evitando riesgos de elusión o evasión fiscal.
Los gobiernos y la comunidad tributaria desempeñarán un papel importante en el diseño de propuestas y de políticas que estén alineados con los desafíos que genera el blockchain.
El autor es PhD de la Universidad Paris Dauphine - PSL Reasearch University
