“El periodismo es el mejor oficio del mundo”. Así lo consideraba el siempre admirado Gabriel García Márquez y personalmente respaldo esa expresión, pero señalando al margen algunas consideraciones.
El New York Times, en una reciente publicación, destapa el control de los medios de comunicación en diferentes países, especialmente fija su objetivo en México, donde pareciese que no existe independencia periodística y las informaciones se manejan conforme los pagos que reciben medios y periodistas por parte de los gobiernos de turno.
¡Te pago, pero nada de críticas a mi gestión! Son los secretarios de prensa de los gobiernos los que logran contactos entre periodistas y son intermediarios para pagar y dar visto bueno para contratos a periodistas y medios.
Existe una gran verdad inexorable. Es la distorsión de sistemas donde con mucha frecuencia el dinero va de la mano con la información periodística.
En un esquema preparado con alevosía y ventaja pareciese que ganan los corruptos, excepto la sociedad y el derecho a la información.
Se paga a medios y periodistas para recibir “trato cariñoso” en coberturas periodísticas al gusto del cliente y la mesa está servida
La propaganda estatal de millones de dólares invertida en medios audiovisuales es escandalosa. Es la poderosa razón de que muchas veces se pierdan verdades ocultas que nunca salen a la luz pública.
Hay que observar cómo se paralizan investigaciones de alto perfil y es de suponerse que se recurre al soborno de autoridades que emiten fallos absurdos a los que con sus arcas colmadas de botín, manejan los hilos de estos personajes mal llamados “autoridades”, que pestañean al ver el brillo del cofre que contiene efectivos, diamantes y oro.
Un ilustre pensador expresó: “Periodismo es publicar lo que algunos no quieren que se publique”.
Resumiendo, Panamá ha tenido jornadas históricas en el ejercicio del periodismo, pero también hemos encontrado un periodismo amordazado y sometido servilmente ante el señor dinero.
Mantengamos firmeza en no claudicar y azotar traseros a corruptos y corrompidos, que los periodistas honestos que ejerzan esa función tendrán el 100% del respaldo del pueblo.
Al Gore dijo: “Esta generación de periodistas es la mejor preparada, pero con frecuencia se les censura por hacer el trabajo para el que han sido preparados”.
El autor es periodista