Finalmente, el país regresó a clases esta semana. Aproximadamente, 954,231 alumnos acuden a sus aulas y, de estos, casi 473 mil son de primaria. Pero hay otras primarias en curso y a ellas me referiré hoy; son las de aquellos partidos políticos que actualmente tienen abierto el periodo de postulaciones para elegir su oferta electoral para mayo de 2024: el PRD y Realizando Metas (RM), aunque también en el Movimiento Otro Camino (Moca) están recibiendo “postulaciones”, pero no para ir a una elección, sino para que los revise la cúpula del colectivo.
El PRD ofrece un verdadero enigma matemático, con ocho precandidatos a la Presidencia de la República, que en realidad son tres: Gaby Carrizo, Crispiano Adames y Pedro Miguel González (listados en el orden en que se postularon…). La importancia electoral de los otros cinco se encuentra varios ceros detrás del punto decimal. Pero no todos los miembros del PRD que aspiran a una candidatura presidencial competirán en la primaria del 11 de junio. Zulay Rodríguez, por ejemplo, ha recogido 105,415 firmas para ser reconocida entre los que se presentarán por la libre postulación. Con un mayor bagaje político que todos sus copartidarios aspirantes está Martín Torrijos, quien ya informó que es candidato, pero no dijo qué vehículo utilizará para ser incluido en la papeleta. Torrijos lo anunció cuando todavía estaban abiertas las postulaciones en el PRD, pero ni se acercó a la sede en avenida México, porque su tolerancia al aroma nauseabundo que emana de allí es muy baja. Por eso busca oxígeno en otros espacios, aunque Moca no será uno de ellos, ya que Ricardo Lombana dice que lo de Torrijos es una “trampa” para enredar al electorado. Por otro lado, el colectivo oficialista excluyó de la primaria la postulación a la Alcaldía de Panamá, pero esa reserva podría tener una moral cuestionable. Ya Raúl Pineda confesó que esa postulación será de a dedo y que ese dedo podría apuntar a Fábrega (y su medio millón de dólares en bonos municipales), dependiendo de cómo se porte “de aquí a julio”.
El caso de RM es diferente. Para empezar, son el único partido que tendrá dos primarias: una presidencial, el 4 de junio, y otra para los demás cargos de elección, el 2 de julio. Así que primero definirán la candidatura presidencial, en donde solo hay tres aspirantes: el dueño, beneficiario final y único designado por corrupción significativa por un gobierno extranjero y un groupie que todavía no se ha ganado la presidencia ni del parking con sus amigos y que hace un tiempo dijo que haría todo lo necesario para que su gurú gobernara nuevamente este país, y, por último, un caballero que se llama igual que el exalcalde de San Miguelito, Rubén Darío Campos. Parece un kínder electoral, porque no da ni para una verdadera primaria. Como si fuera poco, la presidenta de la comisión de elecciones es su propia abogada. Y si el PRD puso a un lado un montón de curules, en RM no se quedan atrás: de las 71 que hay, 42 han sido reservadas para favorecer, entre otros, a los 15 disidentes de CD. Es irónico que ahora, después de que el PRD ha incorporado prácticas democráticas en sus procesos internos (que incluso han copiado otros partidos), sea RM -inventado 30 años después de la invasión- el que se aproxime más a una dictadura. No hay que descartar que eso sea precisamente lo que pretende: implantar un gobierno autocrático en Panamá. Después de todo, ya hay otros en Latinoamérica.
