Se dice que en la guerra y en el amor, todo se vale. Pero esa premisa no es necesariamente aplicable a los procesos judiciales, en donde se busca establecer una verdad en cuanto a algo, pero no están muy claras las líneas que separan el ejercicio de la defensa y el derecho a mentir.
Esto se podrá apreciar mañana, cuando debe iniciar el juicio a las 20 personas acusadas de presunto blanqueo de capitales en el denominado caso New Business. Como ya casi es una costumbre, el corrupto designado es el protagonista estelar del caso. A pesar de que ha dicho más de una vez que él no se ha “cogido un f…ng real”, no parece muy interesado en ir a decírselo a la juez Baloisa Marquínez. Al contrario, ha tratado de hundir la realización del juicio con una avalancha de recursos legales, en los que invoca su eterno repertorio de argumentos: principio de especialidad, fuero electoral penal, inmunidad parlamentaria, prescripción de la acción penal, etc..
Hasta ahora, esos señalamientos han sido consistentemente rechazados en todas las instancias, pero él no parece escuchar. Ahora, en un giro inusitado, su defensa ensaya una nueva estrategia, en la hasta ahora inoperante Fiscalía General Electoral.
La cantaleta es que la conducta de la juez viola el Código Electoral, porque está “obstruyendo” su carrera política. La denuncia fue presentada el mismo día que el Órgano Judicial comunicó que la juez rechazó “de plano” el escrito de invocación del fuero electoral penal presentado por el abogado de este imputado.
Según la defensa, la juez coloca a este personaje en posición de “desigualdad” frente a los otros aspirantes a la presidencia de la República y se quejó porque Marquínez agendó los juicios de los casos New Business y Odebrecht en las mismas fechas en que se desarrollan las primarias de RM. En realidad, lo que sucede es exactamente lo contrario: las fechas de los juicios de New Business y Odebrecht (el 17 de abril y el 1 de agosto de 2022, respectivamente) fueron anunciadas el 21 de octubre y el 7 de noviembre de 2022.
En cambio, RM presentó su calendario electoral el 23 de noviembre pasado, es decir, mucho después. Entonces, ¿por qué la defensa miente con un hecho como ese, que es fácilmente verificable? Lo hace en aparente apego al famoso axioma atribuido a Joseph Goebbels, de que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad; por eso da vueltas sobre los mismos argumentos falsos, una y otra vez, esperando crear una verdad inexistente. Si eso le ha servido para marear a decenas de electores, ¿por qué no intentarlo alrededor de los casos judiciales y, de paso, endilgarle violaciones a la juez?
Seguramente, como nada de esto le está funcionando para sacudirse la realización del juicio, mañana lo veremos entrar en su andadera y a sus abogados recitando la cuadrícula médica, con supuestos padecimientos que los propios actos del imputado parecen desmentir. Lo que él y su equipo desconocen es que la mentira tiene patas cortas. Y que a veces la verdad puede alcanzarla oportunamente.

