Sin duda, New Business es un nombre que evoca novedad. Pero ese juicio no solo trajo a la escena nacional un nuevo negocio sucio. Muchas otras cosas surgieron o fueron vistas por primera vez en nuestro país, gracias a este proceso.
Comencemos por lo obvio: es la primera vez que un expresidente de la República es enjuiciado por presunto blanqueo de capitales. Y uno de sus abogados habla con los caballos, mientras él lo hace con un perrito.
También es la primera vez que se discute judicialmente la licitud de la adquisición de un bien específico por un expresidente, durante su mandato.
Es la primera vez que una veintena de personas naturales y jurídicas juntan varias decenas de millones de dólares para comprar algo que termina en manos de solo dos de ellos y el resto no se considera estafado.
Es la primera vez que a una juez la intentan sacar de su propia sala, con la excusa de que su expareja quiere entrar como abogado defensor de uno de los imputados.
Esta (probablemente) es la primera vez que un abogado cae tan bajo frente a su expareja, sin que esta le responda lo que se merece.
Es la primera vez que un acusado publica ataques a su juzgador desde el mismo medio de comunicación que le acusan de haber adquirido con fondos de origen ilícito.
Es la primera vez que un acusado en un caso de blanqueo trata de sacudirse alguna responsabilidad culpando a toda una comunidad étnica.
Es la primera vez que las alertas de la UAF iban a dar a manos de una subalterna directa del principal enjuiciado en un caso de blanqueo.
Es la primera vez que un exdiputado admite frente a un juez que la separación de poderes del Estado que señala la Constitución, “es una utopía”.
Es la primera vez que se habla de plata y Yanibel, que estaba citada, no se presentó para preguntar “qué hay pa’ mí”.
Es la primera vez que un partido político va a tener unas primarias presidenciales en las que el 50% de los candidatos está acusado por lavado de dinero. Y es la primera vez que un partido tiene a más de un precandidato presidencial acusado en el mismo caso de blanqueo.
Es la primera vez que el principal acusado de un caso de blanqueo tiene propaganda diciéndole a la gente que le va a poner plata en el bolsillo.
Y como si fuera poco, es la primera vez que uno de los acusados ha denunciado a uno de los abogados de la defensa por haberle robado un reloj.

