Llegaron enmascarados y con lentes oscuros. Hasta a Batman se le ven más facciones que a ellos. No articularon ni una palabra ni atendieron preguntas de los periodistas. ¿Por qué tanto misterio? ¿Iban a juramentarse o asaltar al Parlacen? Han pasado 8 meses desde que llegaron a Panamá, expulsados por Estados Unidos, y no les interesó ingresar a ese organismo, ¿por qué ahora sí? El asunto es tan vital para ellos, que están rogándole al PRD que aporte el quorum necesario para la sesión de investidura. ¡Ah!, pero es que faltan nueve días para el juicio de Blue Apple y 45 para el de Odebrecht, así que cualquier esfuerzo es poco con tal de desviar el carro de la justicia.
Aparte del parlamentario centroamericano Carlos Outten, parece que no muchos los quieren en la “cueva”. Casualmente, las supuestas credenciales que tiene Rica son como suplente de Outten, uno de esos personajes de los que cuesta un mundo encontrar algo bueno que decir; se distingue más por sus situaciones legales que por ejecutorias constructivas.
Su verborrea también es notoriamente incoherente. Por ejemplo, culpa a Gaby Carrizo de usar a los Martinelli Linares como “cortina de humo”, “chivo expiatorio” y elemento “de distracción”, aunque sean ellos los que necesitan la cortina para ocultarse urgentemente del radar ciudadano, ya que están a punto de ir a juicio por dos casos de presunto blanqueo de capitales.
Por su parte, Outten fue querellado por la presunta comisión de un delito contra el patrimonio económico, caso en el que , por designación de la Corte, María Cristina Chen y Maribel Cornejo fungen como fiscal y juez de garantías , respectivamente. Entonces, ¿quiénes son los que necesitan recurrir urgentemente a elementos “de distracción”?
La locuacidad de Outten no es más una muestra de atrevimiento que de inteligencia. Con este disparate se refirió al magnicidio ocurrido esta semana en Ecuador: “Gaby Carrizo no quiere que Ricardo corra. Si Ricardo corre, gana las elecciones.
Con estas actuaciones de sistemas colapsados, van a hacer lo mismo que en Ecuador, van a comenzar a matar candidatos presidenciales”. ¿Eso qué significa? ¿Acaso Outten está amenazando a los adversarios de los objetos de su adoración? ¿Espera acaso que se haga lo que a ellos les da la gana, por las buenas o por las malas? En otro lugar, alguien dice algo así y hay consecuencias legales. Pero aquí, que sepamos, ni un organismo de seguridad ha levantado una ceja para saber qué quiso decir con eso.
En contraste con lo que decía Outten, el que parece estar entusiasmadísimo con la juramentación de los nuevos suplentes era el perredista Amado Cerrud, actual presidente del Parlacen. Por muchos años, fue presidente del PRD en los circuitos 8-2 y 8-3. ¿Adivinen qué queda allí? Nada menos que Capira, donde la actividad de la fracasada protegida del corrupto designado ha hecho metástasis. Esa conexión capireña, ¿será pura coincidencia?
Está claro que los jóvenes lavadores no aprendieron nada de su estadía en la prisión militar de Guatemala (donde también estuvieron a punto de ser juramentados, hasta que la fiscal general de ese país lo impidió) y el centro de detenciones de Brooklyn. En lugar de buscar una tribuna para pedir disculpas a todo Panamá por lo que ya admitieron ante un juez de Nueva York, continúan aprovechándose de la tierra que los vio nacer. Parece que eso va en el ADN.

