A partir de hoy, se cuentan los nueve meses de gestación para la llegada del nuevo gobierno. Ya se han concebido las alianzas partidistas, pero eso no significa que la oferta electoral ya tiene todos sus genes. Todavía hay algunos engendros formándose por ahí y eso seguirá por lo menos hasta el 31 de octubre (que sea el día de brujas es pura coincidencia), cuando cierra el plazo de postulaciones dado por el Tribunal Electoral. Algunos de estos nonatos no necesitan una partida de nacimiento para que el electorado sepa desde ya qué es lo que llevan en el ADN… Y encima han empezado a mezclarse entre sí y hasta reproducirse.
La cuota de control prenatal que tiene Martinelli dentro del PRD se está haciendo más visible. ¿Cuánta gente en el PRD está al servicio de este personaje? Deben ser tantos, que hasta el presidente de ese partido hace muy poco por ocultarlo. Han dicho que incluso podría ser postulado por Realizando Metas (RM) en el circuito 1-1, donde aspira a la reelección.
Algo parecido pasa con Bolota: él mismo reconoció que hay “negociaciones” para ser postulado por el partido de su “amigo personal”, en el 3-1. Por tanto, ya tendríamos dos criaturas en formación que buscan la reelección, ondeando en una mano la bandera del PRD y en la otra, la de RM. ¿Para quién irán a pedir el voto presidencial? ¿Alguien realmente cree que buscarán votos para Gaby y no para el loco? No debemos olvidarnos de Zulay y su triple candidatura.
Si usted creía que lo más risible será apreciar su participación en un debate presidencial con Martinelli es porque seguramente no ha visto la conferencia de prensa que ofreció esta semana, en la que posó muy sonriente entre Martinelli y Alma Cortes: el primero tiene una condena (en primera instancia) de 10 años y ocho meses de prisión por blanqueo de capitales; la segunda ya fue condenada a 32 meses de prisión por peculado y aguarda sentencia por el caso en su contra por presunto enriquecimiento injustificado.
Y la propia Zulay es investigada luego de que los familiares de un excliente la denunciaron por supuestamente apropiarse de unas láminas de oro. ¿De verdad el electorado quiere un gobierno que salga así en una foto? Después que nadie se queje cuando los otros países y organismos internacionales nos traten como delincuentes. Ya está probado que solo con el hecho de candidatizarse, Martinelli le causa un gran daño al país y el que tenga dudas sobre ello, que lea el último reporte de Fitch Ratings sobre Panamá.
Pareciera que ahora que saben que el juicio de Odebrecht se celebrará después de las elecciones y hasta del cambio de gobierno, se han reducido las razones por las que RM tenía que hacer una alianza verdadera y ahora apoya directamente y sin tapujos a los que siempre han estado al servicio de sus objetivos. Y estos son apenas los primeros pasos del engendro. Por lo menos algo está bastante claro: si usted quiere gobernantes que le peguen a su bolsillo, ya sabe por quiénes tiene que votar.


