Mientras recortan los fondos necesarios para el buen funcionamiento de los otros órganos del Estado, miren cómo sigue gastando la Asamblea Nacional el dinero del pueblo…
Los mercados cripto han caído a su nivel más profundo de los últimos seis meses pero, mientras tanto, los genios del Legislativo han inventado un nuevo activo digital: la boquita virtual. La Asamblea autorizó la compra de alimentos por $162,775 entre los meses de febrero a junio de 2022, repartido entre distintos proveedores. Solo para café y bolsitas de té de sabores se ha destinado la suma de $25,195. En botellas de agua se gastarán $17,580. En las especificaciones de cada una de estas compras se ha detallado que los alimentos son para servir en las reuniones del pleno, de la junta directiva y de las comisiones y subcomisiones legislativas, y en las “sesiones virtuales” que lleven a cabo los diputados. Que se preparen los que están acostumbrados a recibir un jamón a cambio de su voto, porque en 2024, probablemente la pieza les llegue por Whatsapp.
Pero esto no es lo único aberrante en la lista de compras del Legislativo. También han decidido renovar el contrato con VMA Laboratorios, para el servicio de pruebas de antígeno, “ante el incremento de casos positivos de covid-19 en nuestra institución”. Después de ver las imágenes de la boda en Playa Bonita, aquí creíamos que esta gente era indiferente a la enfermedad, porque a todo el que asistió, sin distingo de bancada, se le vio parrandeando sin mascarilla ni distanciamiento social. Pero como la covid es el argumento de moda para hacer lo que les da la gana, van a pagar $35,100 por 1,300 pruebas rápidas, a razón de $27 cada una. En noviembre de 2021 ya se habían gastado $25,650 por el servicio de 950 pruebas de antígeno con este mismo laboratorio. ¿Por qué hay que pagar las pruebas a los diputados, si todos ellos se la pueden hacer gratis en un autorápido habilitado por el Minsa, como hace buena parte de la población? ¿Acaso esos hisopados no son lo suficientemente buenos para ellos? El Estado ya invirtió recursos para brindar el servicio a todos los panameños, sean buenos o malos. Así que nadie les va negar la entrada ahí.


