DESCARBONIZACIóN

¿En camino a una transformación energética?

La Secretaria Nacional de Energía (SNE) realizó hace unos días unas mesas de trabajo buscando priorizar los elementos del mercado energético nacional que requieren de mayor atención, esto lo veo muy positivo siempre y cuando se materialicen en actividades y políticas claras de las diferentes entidades del gobierno que deben cumplir el mandato que se tuvo como resultado de esas mesas, que de alguna forma son complemento a lo ya trazado por el Plan Energético Nacional (PEN). Luego de que hemos pasado el quinquenio del Gas Natural, y la incorporación vía licitaciones de GNL, de las cuales ya tenemos una planta materializada debemos enfocar la gestión de gobierno en transformar nuestro sector energético y buscar la incorporación de renovables no convencionales como lo son la eólica, solar y biomasa.

Recomiendo actuar en varios frentes, y para esto requerimos el alineamiento de diferentes actores como la SNE, ASEP, Etesa, OER, MiAmbiente y la muy importante participación ciudadana. Establecer un Consejo Consultivo Técnico que permita apoyar la gestión de la SNE en relación a la planificación buscando la seguridad y confiabilidad del sistema es primordial. La gestión de las consultas públicas debe tomar otro matiz, no podemos seguir con el esquema donde la ASEP propone y dispone indiscriminadamente de las regulaciones al margen de posiciones técnicas sustentadas de los agentes del mercado. La democratización de la energía es clave en la incorporación de nuevas tecnologías y el acceso al servicio eléctrico, cuando claramente el sistema de distribución muestra una gran problemática y el descontento público es notorio. Eliminar topes y limites como lo es el existente en la capacidad requerida para ser Gran Cliente, el techo de la participación solar para autoconsumo y el control por las distribuidoras de las estaciones de carga de vehículos eléctricos, no son más que restricciones que no permiten la liberación del mercado dando como excusa el posible aumento de costos y problemas de suministro, pero esos costos elevados del sector eléctrico ya los tenemos, y el servicio deficiente es latente en muchos sitios de nuestro país.

Independientemente que empresas extranjeras tienen actualmente contratos para gestionar la distribución eléctrica, debemos iniciar una revisión detallada de cómo se establecen los ingresos máximos permitidos a estas empresas, es decir realizar un estudio a conciencia del esquema tarifario y sobre todo cómo la ASEP determina si las distribuidoras cumplen o no las inversiones y los requeridos niveles de operación y mantenimiento para mantener un servicio adecuado para todos.

En cuanto a las plantas de gas natural que están pendientes de construcción, analicemos qué le conviene más al país, ¿necesitamos estas plantas ahora?, ¿tal vez sería mejor correr su entrada?, ¿Son activos enterrados?, negociar el cambio de tecnología, ¿qué permite la ley?, tenemos que ser creativos, se cometieron muchos errores en el gobierno anterior respecto a esto, tal vez no es la culpa de los inversionistas, tal vez es la culpa del gobierno anterior, no tengo todos los elementos para hacer un juicio al respecto. Lo que sí sé es que rápidamente debemos sentarnos y conversar con esos grupos para buscar una solución para tener certeza de la situación eléctrica. Ya que sin definir ese tema podemos estar al frente de dos situaciones, o nos quedamos sin contratos para suministro, y entramos a una situación de desabastecimiento como en el 2014, o contratamos de emergencia plantas, usualmente fósiles, a altos costos, y continuamos con el mismo desorden.

Definir metas claras para la descarbonización de nuestra matriz, más allá de un Plan Energético que parece la carta al niño Dios; gestionar la entrada de techos solares en el Estado panameño; buscar alternativas a los subsidios eléctricos y del tanque de gas, como lo es la energía solar fotovoltaica y solar termal e iniciar un programa de incorporación masiva de techos solares, enseñando a pescar y dejar de regalar peces; transformar nuestras flotas de buses de combustión a buses eléctricos. La SNE tiene una difícil labor, por eso es vital el apoyo de instituciones, gremios y sociedad en general para que pueda tomar decisiones difíciles por un mejor futuro para todos.

En general son pocas actividades aunque de mucha importancia que si las realiza el gobierno del presidente Cortizo de manera diligente podrá abrir el camino para poner orden en un sector que muchos no le prestan atención, simplemente se quejan y pagan la factura que reciben, sin cuestionar ya que no comprenden, yo les digo que solo inicien por revisar sus facturas eléctricas de los últimos años, vean cuánto pagaban antes, cuánto les han subsidiado y solo con eso podrán ver que aquí tenemos mucho por ordenar. Busquemos la competitividad del mercado con un buen sentido socioeconómico con la menor intervención.

El autor es ingeniero especialista en energía renovable

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