La carta es un discurso epistolar de carácter práctico con un fin comunicativo y rigurosamente expresivo, dirigido a personas ausentes o lejanas. La literatura epistolar nos ha dejado valiosos documentos con un contenido moral o educativo, satírico o irónico, subjetivo o personal; casi siempre dirigido a un receptor imaginario que representa a la comunidad a la cual dirige sus reflexiones y críticas.
Cartas hay en el Nuevo Testamento; Horacio escribió epístolas de corte moralizante y Ovidio dejó una extensa correspondencia elegíaca. También Ausonio y Claudio escribieron epístolas. En España son historia las cartas de Riojas, Meléndez Valdés, Cienfuegos, Jovellanos, Moratín; hay epístolas en la prosa de Juan Valera y en Benito Pérez Galdós.
Maestros de cartas ejemplares han sido Plinio, Cicerón, Séneca, san Pablo, san Jerónimo, santa Teresa de Jesús, fray Luis de Granada, Pope, Pascal, Swift, Sterne, Rousseau, Foscolo, Balmes, y muchos más.
En Panamá el género autobiográfico y epistolar está presente en obras como Cinco años de Antonio Moscoso y A través del tormento de Francisco Clark, obra que nos remite a El Desván, de Ramón H. Jurado; una radiografía existencial de la condición humana por medio del recurso epistolar. Jilma Noriega de Jurado ganó el Concurso Nacional de Literatura Ricardo Miró con Y cayó sobre nosotros el estruendo de la muerte, una novela escrita en forma de carta.
Ahora, ¿sería imprudente imaginar que la carta de Ricardo Martinelli llegase a trascender en la historia cultural? No pretendo comparar esa carta con ninguna obra literaria; eso sería un atrevimiento, lo sé. Pero, dejando a un lado lo patético y vergonzoso de la misiva del expresidente, algo no se puede negar: Estados Unidos sigue tirando los dados en la política panameña.
Como escritor, no puedo evitar imaginar la trama de una novela llena de intrigas épicas que se podría tejer en manos de un escritor hábil que quisiera escribir una historia de fricciones, conspiraciones y traiciones con el tema de esa carta. Solo uso mi imaginación, pero quizás la realidad supere la ficción.
El autor es escritor