A principios de 1990, el relleno sanitario del Cerro Patacón era un ejemplo para la región, el cual era estudiado por muchos países de la zona, pero con el pasar de todas las administraciones se dejó de atender los aspectos técnicos. Antes había estándares, teníamos una galera de reciclaje que debía estar recuperando cerca de 100 toneladas de residuos por día. ¿Cómo llegamos a esto?
Estas palabras de Raúl Kelly, ingeniero especialista en administración de residuos y asesor del Movimiento Nacional de Recicladores, tienen todos los elementos metafóricos que explican la densa nube tóxica que respiramos a pocos meses de las elecciones de mayo de 2024: un ejemplo a seguir, unas administraciones que no hicieron su trabajo, pérdida de estándares, y una pregunta recurrente y sin aparente respuesta: ¿cómo llegamos a esto?
El gran Patacón político que arde bajo nuestro país parece que no hay bombero que lo apague. El ingeniero decía que, por un fenómeno que no se controla, llamado pirólisis, el fuego no deja de estar activo y siempre es una amenaza: las entrañas corruptas del sistema clientelar siguen ardiendo, y parece que a alguien le interesa que las cosas sigan así, que sigamos bajo la nube irritante y peligrosa. Esa pirólisis la provoca una Asamblea en manos de los de siempre haciendo leyes a su medida: nuestro Patacón patrio seguirá ardiendo.
Si no votamos en defensa de nuestra democracia, si no extinguimos el fuego de los corruptos, arderemos o nos intoxicaremos con nuestras propias basuras y pretenderemos culparlos solo a ellos, que seguirán en el poder por el voto de los pocos que quieren que el sistema siga y con la desidia de los muchos que quieren que todo cambie sin participar.
El que juega con fuego se quema, y el que vive cerca del Patacón político sufrirá las consecuencias. Hay que emprender la Operación Asamblea, y votar para desalojar a los pirómanos que pretenden mantener activo el incendio cinco años más.
El autor es escritor
