La agricultura y la ganadería son actividades productivas que ocupan a importantes grupos de población en el ámbito rural y contribuyen con la canasta básica familiar. Panamá destaca por su posición geográfica privilegiada, su diversidad de climas, paisajes, flora y fauna. Además, posee el área bancaria, la zona libre y el Canal de Panamá. Todo ello puede contribuir con la diversificación productiva y la comercialización de alimentos.
Sin embargo, el sector agropecuario confronta desafíos como el cambio climático, la migración de jóvenes del campo hacia las ciudades (por mejores oportunidades), la falta de tecnificación y capacitación de las cadenas de valor, contar con canales de comercialización justos y dinámicos, vías de acceso adecuadas, así como ofertas académicas pertinentes con las necesidades del agro y del país.
Se requiere de un fortalecimiento integral del sector agropecuario, como eje estratégico del desarrollo sostenible. Esto es posible con ciencia, tecnología e innovación (CTI). Gestiones realizadas por diversos actores han dado lugar al surgimiento de Agencias de Interés Público (AIP), oportunidades de estudios superiores, inserción de talentos, fortalecimiento de capacidades y equipamiento, financiamiento de proyectos de investigación y eventos científicos, entre otros.
Lo expuesto es reflejo de la urgente necesidad de invertir estratégicamente en el agro para el avance del país. Si bien tradicionalmente salud y educación son prioridad, es momento de otorgarle al sector agropecuario su merecido sitial, porque sin alimentos en cantidad y calidad, no hay seguridad alimentaria ni nutricional. Esto compromete el logro de varios de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como fin de la pobreza, salud y bienestar, educación de calidad, entre otros.
Se debe pasar de la subsistencia hacia una actividad económica eficiente y resiliente. La agricultura es una actividad que puede generar riqueza y progreso, impactando en las dimensiones económica, social y ambiental, que son los pilares de la sostenibilidad. En síntesis, los esfuerzos en CTI agropecuaria merecen ser reconocidos y respaldados, con compromiso genuino y compartido entre Gobierno, Academia, productores, profesionales y sociedad en su conjunto.
El autor es ingeniero agrónomo, entomólogo y doctor en agricultura sustentable; investigador del Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá e Investigador Asociado del CIAPCP – AIP para Ciencia en Panamá

