Poder llegar a una dirección en Panamá puede ser una odisea, y ni hablar de la correspondencia, muchas veces el recibo eléctrico termina extraviado o en casa del vecino. La ciudad de Panamá tiene alrededor de 2 millones de habitantes en el área metropolitana, como otras ciudades en desarrollo en Latinoamérica, se caracteriza por el crecimiento de asentamientos que no tienen infraestructura y los sistemas de identificación de calles no se han extendido más allá de algunos sectores del centro de la ciudad.
La falta de identificación de calles ha tenido un impacto importante en cómo funcionan los servicios urbanos, y es que basta con preguntarse, sin un sistema de direcciones, ¿cómo se logra hacer la entrega de la correspondencia?, ¿cómo hace una empresa que solo trabaja mediante entregas a domicilio?, ¿cómo se dirigen los servicios médicos de urgencia, ambulancias y bomberos?, ¿cómo se identifican las instalaciones y equipos públicos?, ¿cómo se corrigen efectivamente averías del sistema eléctrico, de agua o de teléfono? Y, por último, ¿cómo sirve un sistema de recolección de impuestos efectivamente?
Para contrarrestar estas dificultades que surgen de las metrópolis, existe la implementación de técnicas de nomenclatura y numeración urbana, que permiten localizar un lote o una casa, definiendo su dirección a través de un sistema de planos y letreros que indican números y nombres de calles y edificios, además de poder extenderse a servicios urbanos igualmente; es decir, poder tener una nomenclatura para una toma de agua, un poste de luz, una parada de bus, etc.
No es una mera señalización, es una base indispensable para el ordenamiento urbano y facilitaría a la población la identificación y ubicación de direcciones, ayudaría a los servicios de emergencia, a servicios urbanos como taxis, a la correspondencia y la entrega a domicilio de bienes y servicios. Para las autoridades, facilitaría la labor de los operadores de los servicios públicos, mejoraría la tributación con el diseño de registros fiscales e inventarios, establecería listas electorales y combatiría epidemias mediante la vigilancia de la propagación de enfermedades.
Pero, ¿quién es el responsable de implementar el sistema de nomenclatura y numeración urbana en Panamá? Primeramente, el Miviot, a través de sus Direcciones de Ordenamiento Territorial y Control y Orientación del Desarrollo, es el responsable de hacer la codificación y el trazado de planos que aportarán al ordenamiento territorial. En segundo lugar, el Ministerio de Obras Públicas debe hacer la colocación de los postes indicadores, placas con nombres de calles, numeración de edificios y casas, y por último, el Municipio de Panamá debe establecer un índice computarizado de las calles, y con la numeración hecha puerta a puerta, esto será un punto de referencia para todas las oficinas gubernamentales y población en general. Panamá es una ciudad que se mantiene en crecimiento continuo y desarrollo urbano, ¿cuándo las autoridades tomarán la responsabilidad de hacerla crecer de manera ordenada y organizada? Estamos a tiempo de crear sistemas que mejoren el nivel de vida de todos los panameños.
El autor es estudiante universitario