La especie humana es la única – hasta donde sepamos – que pasa toda su vida sabiendo que no somos inmortales.
Según la revista TIME, el promedio de vida mundial está ahora en 71.4 años La persona más longeva – una francesa – vivió 122 años y 164 días.
En EU el promedio de vida está en 79 años (en 1900 el promedio era de 47 años).
Algunos privilegiados hemos entrado en el club de los 80, gracias a nuestra genética, a vacunas, antibióticos, observar hábitos sanos para la salud física y mental, la detección temprana y tratamiento efectivo de muchas enfermedades. Los del club de los 80 vivimos sabiendo que ya rompimos los promedios y hasta cierto punto vamos en sobregiro empujando el límite alto para mejorar aún más el promedio.
Por supuesto que sentimos la pérdida de vigor, la mayor torpeza y fragilidad, incremento en enfermedades y fallas en las facultades cognitivas, pero a pesar de todos estos cambios, en nuestra “nueva vida” nuestra actitud es vital. Es fácil caer en el pesimismo y depresión si no hacemos un esfuerzo especial por recordar que somos unos privilegiados y tenemos, por nuestros largos años de experiencias vividas, mucho que aportar en la solución de los nuevos desafíos en nuestro país. Además, ya superamos la etapa de la corredera contra el reloj. Podemos escoger con calma nuestro horario de conexión. Ya podemos vivir en vez de que “nos vivan”. Podemos dedicarnos a hacer lo que nos gusta hacer, cuando nos gusta hacerlo podemos botar las listas y lo que hay que hacer, hacerlo divirtiéndonos, haciéndolo a nuestra manera... ¡y procurando aprender algo nuevo todos los días!
Ejercicio con moderación es nuestro mejor amigo. Olvídese de las metas. Si Usted se siente bien caminando 30 minutos o 15, hágalo; levanta el espíritu y mantiene la movilidad, lo cual es vitalmente importante... y el secreto es ¡no caerse!
¿Qué les parecería si los del club de los 80 nos reuniéramos en grupos de 5-6 con un solo propósito: hacer una lista de los cinco problemas fundamentales de nuestro país, y una vez acordada la lista, reunirnos para considerar y ofrecer soluciones a cada problema... uno por uno? ¡Nada de quejadera! ¡nada de que antes era mejor! Todo es procurar con creatividad pensar en soluciones de hoy para cada problema. De repente, si se han reunido unos 10 grupos, nos vemos todos juntos y comparamos notas y salimos con un acuerdo de lo fundamental para el país …y una vez tenemos eso, lo presentamos a la Concertación Nacional para pedirles que reúnan uno por uno a todos los candidatos a la Presidencia, logrando que se comprometan con las soluciones planteadas para resolver los problemas fundamentales de la nación, y a la Visión 2030 ya construida.
Hubo una época (antes del período dictatorial) en que Panamá tenía un grupo de 4-5 “patricios”, ciudadanos sobresalientes, la mayoría, expresidentes, a quienes el país podía recurrir para apartar la bruma de la politiquería y pensar en lo fundamental. Imaginemos lo que sería tener a mano a personas a quienes tuve el privilegio de conocer como Roberto F. Chiari, Ernesto De la Guardia, Diógenes de la Rosa, Dicky Arias, Miguel Moreno y muchos otros distinguidos panameños como “patricios” de la República en momentos como los que estamos viviendo.
Tenemos expresidentes, pero no son “patricios”, porque siguen aspirando.
Tenemos que hacer de tripas corazón y recurrir al club de los 80.
¡Animémonos ... que tampoco es como si nos sobrara el tiempo!
El autor es fundador del diario ‘La Prensa’