ECONOMíA PANAMEñA

Los componentes destacables

En la última medición del índice global de competitividad (IGC) 2017-2018, Panamá cae 8 posiciones, pasando del puesto 42 de la medición anterior a la posición 50. En dicha caída también se vio reflejada nuestra posición en comparación con los países de Latinoamérica, donde antes estábamos segundos y ahora nos ubicamos en la tercera posición, después de Chile y Costa Rica.

Aunque hemos caído tenemos fortalezas y oportunidades para recuperar y seguir escalando en las posiciones de competitividad a nivel mundial. En este escrito mencionaremos algunas.

Las principales fortalezas del país están en su estabilidad macroeconómica, donde mejoró 5 posiciones, pasando del puesto 16 (año anterior) al 11/137, y el avance es más notorio al comparar la posición en el año 2014, cuando ocupaba el escalafón 52. Logros destacables de Panamá relacionados con el pilar:

•Panamá fue el país de América Latina mejor clasificado de este pilar.

•La Ley de Responsabilidad Social Fiscal (LRSF) busca el perfeccionamiento en materia de disciplina fiscal de la administración pública, componente importante del pilar.

•En la medición del IGC 2015 Panamá ocupó el primer lugar como la inflación más baja.

•En más de 100 años, Panamá no ha registrado inflaciones altas ni hiperinflaciones.

•Panamá mejoró su calificación de riesgo país después de la crisis mundial de 2008, y la mantuvo a pesar de los Panamá Papers.

La sofisticación del mercado financiero sigue evidenciando ser sólida y fuerte (14/137). Logros destacables de Panamá:

•Es el pilar más fuerte de Panamá en materia de competitividad.

•Panamá fue el país de América Latina mejor clasificado de este pilar.

•Sistema financiero robusto y sólido.

•En 2016, la Bolsa de Valores de Panamá rompió récord en negociación con más de 7 mil millones en transacciones.

•Se inscribieron 16 nuevos emisores, negociando más de mil 700 millones en valores.

•La superintendencia bancaria y del Mercado de Valores de Panamá mantienen un constante monitoreo de las actividades financieras y realizan las propuestas y modificaciones de leyes para que los mercados permanezcan estables.

En el pilar infraestructura alcanzó el puesto 37 entre las economías consideradas. Este pilar es fundamental para garantizar el funcionamiento eficaz de la economía. Los modos de transporte eficaces permiten a la población obtener sus productos y servicios, así como una sólida y extensa red de telecomunicaciones brinda un flujo rápido y libre de información.

El informe refleja también que existen oportunidades de mejora en los pilares de educación superior y capacitación (88/137), tamaño de mercado (79/137) y salud y educación primaria (79/137).

En ese sentido, hay que establecer políticas públicas que estén dirigidas a los pilares del párrafo anterior, ya que la calidad de la educación es crucial para las economías que desean avanzar en la cadena de valor más allá de los simples procesos y productos. La economía globalizada requiere que los países fomenten grupos de trabajadores bien formados que puedan realizar tareas complejas y adaptarse rápidamente a su entorno cambiante y a las necesidades cambiantes del sistema de producción. Y en paralelo debe ir la salud, ya que una fuerza laboral sana es vital para la competitividad y la productividad de un país.

En cuanto al tamaño de mercado, las fronteras nacionales no son el límite, los mercados internacionales se han convertido en un sustituto de los mercados nacionales, especialmente para los países pequeños como el nuestro. Así, las exportaciones pueden considerarse como un complemento de la demanda interna para determinar el tamaño del mercado de las empresas de un país.

Los resultados reflejan, entre otros, la necesidad de redoblar esfuerzos para mejorar la calidad de la educación que coadyuve a potenciar las capacidades individuales y estar acorde a las demandas del mercado laboral; reducir la tramitología vía la automatización de procesos que limiten la discrecionalidad de los funcionarios que intervienen en estos y fortalecer la institucionalidad enfatizando en la transparencia y rendición de cuentas.

Para concluir, las economías han llegado a la comprensión de que es a través de la productividad que se alcanzan altos niveles de prosperidad y que las naciones más competitivas son capaces de producir ingresos más altos para su población, elevando así el bienestar de los individuos.

El autor es analista del Centro Nacional de Competitividad

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