PSICOLOGíA

Una condición de salud mental no te define

Una condición de salud mental no te define
Una condición de salud mental no te define

Ella es una contadora con ataques de pánico, él es un mecánico con trastorno bipolar. Un doctor con trastorno límite de la personalidad, una veterinaria con trastorno obsesivo compulsivo, un diseñador gráfico que sufre de anorexia. Todas estas personas tienen trabajos, carreras en las que son exitosos a pesar de tener un trastorno mental. Es una realidad que es más frecuente de lo que pensamos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que una de cada cuatro personas padece de alguna enfermedad o trastorno mental, es decir, el 25% de la población. 

En una presentación que estaba haciendo hace unos meses, le di a los participantes tres enunciados sobre mí, dos siendo verdad y uno siendo falso, y luego les pedí que identificaran cuáles eran ciertos. Uno de los enunciados verdaderos era “me gustan los juegos de video”. Sin embargo, los participantes fueron rápidos en descartar ese enunciado como verdadero porque, de acuerdo a ellos, una persona como yo – es decir una psicóloga – “debería” estar leyendo o estudiando en lugar de estar jugando juegos de video. Cuando les dije que era verdad, se sorprendieron y dijeron cosas como “seguramente juegas con tus hijos” o “probablemente juegas muy poco”. Estas personas tenían una idea fija de lo que una psicóloga debe ser, y yo no encajaba ahí. 

Generalmente juzgamos a las personas de acuerdo a lo que esperamos de ellas, y cuando no llenan nuestras expectativas pensamos que no son lo suficientemente buenas. Lo mismo ocurre en el trabajo,  justamente por el estigma de que las personas con trastornos mentales no son eficientes o que pueden perder la cordura en el trabajo o que tal vez se toman muchos días de incapacidad y no son productivos. Interesantemente, estoy segura de que la mayoría de las empresas tienen personas con trastornos mentales empleadas y ni siquiera lo saben. 

En un estudio realizado por la Asociación Americana de Trastornos de Ansiedad se encontró que solo uno de cuatro colaboradores le informaba a sus empleadores sobre sus trastornos de ansiedad, el 38% de los que no lo informaron fue por temor a que sus jefes pensaran que es una excusa para ausentarse del trabajo, y 34% consideraba que sus trastornos mentales podrían influir negativamente en futuras posibilidades laborales. El abstenerse de no revelar una condición de salud mental está ligado al estigma que existe actualmente sobre este tema.

El reto más grande que tenemos es romper ese estigma de salud mental. Mostrarle al mundo que los trastornos mentales no son nada de qué temer y que, bien manejados y con el apoyo médico o psicoterapéutico necesario, se puede llevar una vida sana. ¿Nuestra impresión de que alguien cambiaría si de repente nos confiesa que tiene un trastorno mental? Ojalá sí cambie. Ojalá lleguemos al punto en donde admiremos a las personas que admiten sus dificultades y empecemos a ver la vulnerabilidad como una fortaleza, en lugar de una debilidad. 

La autora es psicóloga y voluntaria de Fundación Relaciones Sanas

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