Recientemente fui sorprendido con la noticia de que las autoridades panameñas desmantelaron una estructura criminal que operaba desde hace al menos dos años en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, dedicada al tráfico de drogas mediante el intercambio fraudulento de etiquetas (colillas) de equipaje.
Digo que fui sorprendido porque esta técnica, usada por narcotraficantes, fue detectada en los carriles de Aduanas del mismo aeropuerto a principios de los años 2000 por unidades de la Dirección de Prevención y Vigilancia, Zona Aeroportuaria.
Esta técnica, hoy llamada “colillaje”, en aquellos tiempos se conocía como switch and pull. El switch es el método del trueque: la sustitución de una carga o maleta lícita de un pasajero común por una carga o maleta que contiene estupefacientes. El trueque suele ocurrir justo después de la llegada de la maleta lícita o antes de su salida.
Consiste en quitar la colilla de una maleta lícita y colocarla en una maleta ilícita, de manera que esta última llegue a la rampa de la pista para su abordaje en la aeronave. El viajero de la maleta lícita, al llegar a su destino, tendrá problemas en la Aduana al ver que su número de colilla coincide con el de la maleta ilícita, mientras que su equipaje real podría estar deambulando sin identificación en el aeropuerto de salida o destino.
El pull es la extracción de una maleta con estupefacientes antes de la intervención de Aduanas, facilitada por la conspiración interna aeroportuaria. La combinación completa se denomina “trueque y saca” (switch and pull).
En una conspiración interna aeroportuaria para el tráfico de drogas pueden participar colaboradores de líneas aéreas, personal de seguridad privada, operadores de escáneres, trabajadores de logística de aeronaves y servidores públicos. Los conspiradores internos tienen éxito porque conocen los itinerarios de vuelo y sus destinos, los sistemas de información anticipada sobre maletas y cargas, así como los procedimientos de Aduanas y seguridad estatal.
No existe una solución simple para prevenir estas conspiraciones; sin embargo, el descubrimiento temprano tiene un gran impacto para desarticularlas. Las medidas de prevención, en un aeropuerto hoy ampliado en estructura y operaciones, representan un reto para la Aduana y los estamentos de seguridad responsables del control de maletas, cargas y pasajeros.
Dicho esto, ¿qué puede hacer el viajero para proteger sus maletas? Algunas recomendaciones son: usar maletas de buena estructura y cierre seguro; no usar maletas prestadas; no permitir que otra persona las empaque; memorizar o hacer una lista del contenido; tomar fotografías antes y después de cerrarlas; personalizar la etiqueta. Una vez en la aerolínea, coloque la colilla en su maleta y tome una foto donde se vea claramente el número. Recordemos que somos el primer anillo de seguridad personal durante un viaje internacional.
El autor es abogado con 30 años de experiencia en Aduanas.


