El Corredor del Caribe entre Quebrada Ancha y María Chiquita en Colón ha surgido como una de las propuestas más discutidas del actual gobierno. No es sorprendente que, como en muchos otros proyectos, existan intereses particulares beneficiándose de su desarrollo. Sin embargo, más allá de estos intereses, la región caribeña de Portobelo, Santa Isabel y San Blas clama por una vía que impulse su desarrollo.
Actualmente, transitar por Sabanitas y Puerto Pilón es una experiencia tortuosa, similar a la odisea de pasar por el centro de La Chorrera cuando se viaja hacia el interior del país. La nueva vía promete aliviar este tránsito y ofrecer una alternativa más rápida y eficiente para quienes necesitan desplazarse por estas áreas.
Es fundamental que esta carretera sea ecológica, tomando como ejemplo la actual carretera de Paraíso a Chilibre. La integración de la vía en el entorno natural debe ser prioritaria, garantizando que se mantenga como un corredor verde, sin viviendas ni comercios a sus costados. Así, los viajeros podrán experimentar la sensación de transitar por un bosque, disfrutando de la naturaleza sin interferencias urbanas.
La responsabilidad del cuidado de esta nueva vía debe recaer en la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), dado que forma parte de la cuenca del Canal. La ACP, con su experiencia en la gestión de recursos hídricos y medioambientales, es la entidad idónea para asegurar que la carretera se mantenga en óptimas condiciones, respetando el entorno natural que la rodea.
No obstante, es imprescindible realizar un estudio exhaustivo del impacto ambiental que generará el uso del área de selva para la construcción de la carretera. Solo así podremos identificar las áreas más afectadas y buscar la reposición más equivalente posible, minimizando los daños y promoviendo la sostenibilidad.
El Corredor del Caribe representa una oportunidad única para conectar de manera eficiente y ecológica a las comunidades del Caribe panameño. Es un proyecto que, bien gestionado, puede ofrecer grandes beneficios sin sacrificar el valioso patrimonio natural de nuestra nación.
El autor es ciudadano panameño.
