Una cripto o criptomoneda es una forma de efectivo digital que permite a las personas transmitir valor en un entorno digital. El término “criptomoneda” es un acrónimo de criptografía y moneda. Esto se debe a que la criptomoneda hace un uso extensivo de técnicas criptográficas para asegurar transacciones entre usuarios.
Una función fundamental de una cripto es servir como un sistema de efectivo electrónico que no es propiedad de ninguna de las partes. Además, es descentralizada, es decir, no hay un banco central o un subconjunto de usuarios que pueda cambiar las reglas sin llegar a un consenso. Los participantes de la red (nodos) ejecutan un software que los conecta con otros participantes para que puedan compartir información entre ellos y validar transacciones en la cadena de bloques. Por tanto, la descentralización las hace resistentes al cierre o censura. Para paralizar una red centralizada, solo necesita interrumpir el servidor principal. Si se borrara la base de datos de un banco y no hubiera copias de seguridad, sería muy difícil determinar los saldos de los usuarios.
En el caso de las cripto, los nodos guardan una copia de la base de datos. Todos actúan efectivamente como su propio servidor. Los nodos individuales pueden desconectarse, pero sus pares aún podrán obtener información de otros nodos. Así, para alterar los registros, habría que intervenir a la gran mayoría de los usuarios, lo cual es improbable.
Las criptomonedas funcionan las 24 horas del día, todo el año. Permiten la transferencia de valor a cualquier parte del mundo sin la mediación de intermediarios mientras se tenga conexión a internet, como se ha evidenciado durante el conflicto entre Rusia y Ucrania.
En Panamá, si queremos ampliar la inclusión financiera y generar mayor bienestar social, es necesario ampliar la cobertura de internet y promover la educación y cultura financiera desde el colegio. Además, es necesario ajustar la legislación para que los participantes del sector financiero puedan adaptarse rápidamente a los cambios que se están dando en dichos servicios y aprovechar las inversiones que pueden ingresar al país. Es por ello que no podemos quedarnos atrás.
El autor es CEO de Aleph Consulting e integrante de Ciencia en Panamá.

