Exclusivo

Cuando la ignorancia legisla, la salud pública paga

La Asamblea Nacional ha aprobado el proyecto de Ley No. 19, que extiende los horarios de atención en centros de salud del Ministerio de Salud y de la Caja de Seguro Social. Esta decisión ha sido presentada como un avance para mejorar el acceso, pero en realidad se trata de un error técnico, legal y económico que pone en riesgo la salud pública.

Legislando desde el desconocimiento

Resulta alarmante el nivel de desconocimiento técnico con el que se ha promovido esta ley. Escuchar a un diputado afirmar que “los ratones y las culebras no pican hasta las 3:00 de la tarde” como justificación legislativa no solo es irresponsable: es una burla a la ciencia, a la medicina y a la gestión sanitaria. Las emergencias no tienen horario, pero tampoco se resuelven abriendo instalaciones sin capacidad técnica ni resolutiva. La política pública no se construye con frases de sobremesa.

Atención primaria no es urgencia

Los centros de salud no son hospitales. Son espacios de atención primaria, diseñados para prevención y atención básica. No cuentan con infraestructura crítica, personal especializado, medicamentos de alta complejidad ni capacidad para resolver emergencias graves. Extender horarios no cambia su naturaleza. Solo crea una ilusión de cobertura que puede costar vidas.

La mentira de las picaduras de serpientes

Se ha utilizado el argumento de las picaduras de serpientes para justificar esta ley. La realidad es otra: en Panamá no se producen antivenenos. Todos son importados, costosos, de baja rotación, con alto riesgo de vencimiento y requieren estricta cadena de frío. Su manejo corresponde a hospitales de segundo y tercer nivel. Pretender lo contrario es desinformar deliberadamente a la población.

El impacto económico oculto

Esta ley implica aumento de planilla, mayores gastos en servicios básicos, seguridad, insumos y logística, además de duplicar funciones hospitalarias. Todo ello se financiará con recursos públicos en un sistema ya sobrecargado. Desde la gerencia sanitaria, esto viola el principio de eficiencia del gasto y evidencia una ausencia total de planificación.

Conclusión

Se equivocan quienes abanican este proyecto bajo la narrativa de “mejorar el acceso”. El Ejecutivo no debe sancionarlo. Mejorar el acceso sin capacidad resolutiva es engañar. Se crean falsas expectativas y se expone a la población a atención inadecuada y mayor riesgo sanitario.

El proyecto de Ley No. 19 no es una solución. Es un problema maquillado de buena intención. Cuando la ignorancia legisla, la salud pública pierde, el Estado gasta y la población paga. Este error aún puede corregirse.

El autor es especialista en gerencia de hospitales.


Última Hora

  • 23:40 Cristiano Ronaldo, Messi, Modric... Las estrellas del Mundial que desafían los límites de la longevidad, según la ciencia Leer más
  • 22:50  A Inglaterra se le atraganta Ghana con un empate sin goles Leer más
  • 22:47 Minsa avanza en la reglamentación de ley para reducir el desperdicio de alimentos Leer más
  • 22:46 Costa Rica pide a Panamá pasar ‘de las buenas intenciones a las acciones’ para resolver disputa comercial Leer más
  • 22:32 Panamá llama en la OEA a actuar frente al deterioro democrático en la región Leer más
  • 22:09 MiBus y el Metro: Usuarios podrán pagar con tarjetas de crédito y débito Leer más
  • 22:07 PRD no descarta candidatura propia para la presidencia de la Asamblea Leer más
  • 22:02 El emocionante momento en el que una ballena y yo nos miramos a los ojos Leer más
  • 21:47 Concejo de San Miguelito aprueba nueva directiva y analiza moratoria tributaria  Leer más
  • 21:40 Policía aumenta a $4,000 la recompensa por los 15 prófugos de La Joyita Leer más