Cuatro décadas se cumplen ya del nacimiento de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá. Fue el 13 de junio de 1984 cuando el Consejo Académico del más importante centro de estudios superiores de nuestro país, presidido por el Dr. Ceferino Sánchez, aprueba la conversión del Departamento de Ciencias de la Comunicación Social en Facultad, con la finalidad de darle mayores probabilidades de desarrollo e independencia.
En esa oportunidad, el Consejo Académico, segundo Órgano de Gobierno más importante de la Universidad de Panamá, aprobó mediante la Resolución No. 7 “autorizar se inicie el proceso de organización y estructuración que conduzca a la creación e inicio de funciones de la nueva Facultad de Comunicación Social”.
Surge así la Facultad número once de la Universidad de Panamá, Institución ésta que ya venía teniendo dificultades a consecuencia de una población estudiantil que sobrepasaba las expectativas, además de la carencia de aulas y otros espacios necesarios para la enseñanza, así como falencias en la Administración, un evidente déficit de personal académico debidamente formado y sobre todo programas curriculares obsoletos y alejados de la realidad del mercado laboral, lo cual era el producto de la centralización burocrática, en ese momento.
En 1983, Comunicación Social, como Departamento, pertenecía a la Facultad de Filosofía, Letras y Educación, dirigida a la sazón por su Decano, el Prof. Manuel O. Sisnett, quien fue fiel testigo de esa preocupante realidad universitaria, pues su Despacho confrontaba, también, serios problemas por el desmedido aumento en las matrícula, tal como lo que ocurría en otras unidades académicas bajo su responsabilidad, incluyendo los Departamentos de Educación y Psicología, que poco después, también tuvieron que ser convertidos en Facultades.
El Departamento de Comunicación Social estaba integrado por tres escuelas formales y una carrera intermedia de Radiodifusión, como sigue: la Escuela de Periodismo, la piedra angular del Departamento, creada en 1961, cuando se inician los estudios universitarios de esta especialidad, bajo la Dirección del periodista y diplomático Don Gil Blas Tejeira. Diez años después, en 1971, fueron creadas las Escuelas de Relaciones Públicas y Publicidad. Cinco años más tarde, en 1976, se fundó la Escuela de Radiodifusión, todo lo cual representaba una población de casi mil estudiantes.
Durante ese periodo, solo el crecimiento masivo del Departamento en los últimos años, era una causa de primer orden para que los miembros del Consejo Académico, compuesto por Autoridades, Decanos, representantes de los Docentes, Administrativos y Estudiantes, aprobaran la nueva Facultad de Comunicación Social, tras haberse considerado el Informe correspondiente, que recomendaba su creación.
Expertos consultados por las autoridades universitarias concluyeron que la conversión en Facultad de Comunicación no constituía un galardón para nadie ni significaba que el Dpto. de Ciencias de la Comunicación brindaba sus servicios a la perfección, porque la burocratismo existente representaba problemas administrativos, igual la ausencia de suficientes infraestructuras y recursos técnicos, entre otras necesidades, tal como ocurría en casi toda la Universidad, asediada por distintas otras limitaciones y frente a la espera de miles de egresados de las escuelas secundarias de todo el país, que veían los estudios superiores como la mejor solución a sus aspiraciones.
La conversión del Departamento en Facultad significaba, entonces, el paso más expedito para la actualización de nuevos derroteros, cambio éste que obedecía a la urgente necesidad de la Casa de Octavio Méndez Pereira de reestructurarse y dinamizarse para hacer frente a su propia realidad como institución pública responsable de la formación de nuevos profesionales en la mayoría de las disciplinas que requería el mercado laboral, incluidos los futuros periodistas, relacionistas, publicistas y radio periodistas.
Formalizada la nueva Facultad, con la elección de su primer Decano y juramentado éste el 1 de agosto de 1984, fue debida y rápidamente reconocida por la comunidad panameña, pues ese mismo día de su toma de posesión, fue invitado a la sesión semanal del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), donde se plantea la necesidad del establecimiento de programas comunicacionales que arrojaran beneficios recíprocos a éstas dos Instituciones.
Además del soporte que le brindaron las autoridades universitarias a la creación de la Facultad de Comunicación, su nacimiento también se debió al impulso oportuno que profesores, administrativos y estudiantes de esta Unidad Académica, le dieron con decisión y entusiasmo a esta causa académica. Fue todo un esfuerzo conjunto, entre todos, sin el cual las autoridades universitarias no hubieran podido lograr dicha conversión.
De este equipo destacamos la participación de los docentes, Profesor Luis A. González Olaciregui, Harry Iglesias, Indalecio Rodríguez, Mélida Sepúlveda, Benito Pabón, Luis Mon, Arturo Rivera, ya fallecidos y de grata recordación; solidarios con esta conversión, también fueron los educadores Rafael Candanedo, Hermenegildo Saldivar, Franklyn Bósquez, Javier Burgos, René Hernández, Secundino Vega, Iván García y los administrativos Prof. Nelva de Díaz, Prof. Emérita de Villalobos, Lcdas. Edilia Pérez y María Paz, entre otros miembros de la familia comunicadora que también hicieron causa común en este gran proyecto, como lo hicieron, los mismos estudiantes.
Durante las primeras semanas de su creación, la nueva Facultad fue tomando forma al dar sus primeros pasos: Se nombró al Vice Decano, igualmente, los Jefes de Departamentos y Directores de Escuela; fueron escogidas las primeras Comisiones de Trabajo, entre ellas, la Curricular, que debía enfrentar la elaboración y actualización de los nuevos planes de estudios.
En esta ingente tarea se logran rápidamente importantes conquistas que a otras unidades académicas le tomaron mucho tiempo, gracias a que se contaba con recursos económicos propios, producto del apoyo que otorgaba el Estado a través de la Universidad, fondos éstos que surgían del impuesto que pagaban los anunciantes nacionales cuando utilizaban en suelo patrio mensajes publicitarios producidos en el exterior.
Con tales fondos, se cubrieron los gastos correspondientes al mejoramiento de laboratorios, entre ellos, los de radio y televisión, se logra la modernización de la enseñanza mediante nuevas tecnologías, se trabajó en la formación y actualización de los docentes y administrativos, se ampliaron los espacios físicos que permitieron mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Igualmente, se fortaleció la emisora que ya había sido instalada en Frecuencia Modulada (la 107.7), considerada como la primera estación de radio en Panamá, de carácter enteramente educativa, que hoy no pertenece a la Facultad, en vista de que hace algunos años, bajo la Rectoría del Dr. Gustavo García de Paredes, se traspasó a su Despacho las funciones y responsabilidades de la importante emisora.
Dos años después de la creación de la Facultad, una Comisión Académica de alto nivel se dio a la tarea de programar una Maestría en Desarrollo de la Comunicación, con la asesoría de Organizaciones internacionales, por lo que se apeló a la Organización de las Naciones Unidas para el desarrollo de la educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, entidad ésta que aprobó fondos y un Cuerpo Técnico para impulsar el proyecto. Fue así que para estudiar su viabilidad envió a expertos europeos y latinoamericanos, siendo uno de ellos el Dr. Marco Calderón. Igualmente viene de Brasil la experta Dra. Nelly Camargo. Otro de los que llega a Panamá, quizá el más reconocido, Armand Mattelart, quien vino a nuestro país, en octubre de 1986, acompañado de su esposa Michelle, con quien el ilustre visitante, ha escrito importantes obras sobre la sociología y otros temas de la comunicación. Los citados expertos dieron todo el calor que este Programa de Maestría necesitó en sus inicios.
En la Facultad de Comunicación se hacían permanentemente ingentes esfuerzos para elevar la calidad docente y era evidente el respaldo que merecía de la comunidad estudiantil nacional e internacional. Prueba de ello fue el hecho de que la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social escogió a la Facultad de Comunicación de la Universidad de Panamá para celebrar aquí el Sexto Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación, el que contó con el apoyo solidario de la Universidad Santa María La Antigua, teniendo éste lugar exitosamente en ATLAPA del lunes 23 al viernes 27 de octubre de 1989, a pesar de los temores de la inviabilidad de que se celebrará, a pocas semanas de ocurrido un segundo intento golpista por derrocar al General Manuel A. Noriega y por la inminente invasión norteamericana, que tuvo lugar el 20 de diciembre siguiente, que terminó con su salida del Poder.
La actualización de docentes y administrativos se fortaleció con el apoyo universitario y la solidaridad de importantes gobiernos amigos de Panamá que brindaron a la Facultad de Comunicación, sendas becas de estudios en el exterior que favorecieron a casi una decena de docentes. Fue así como cuatro profesores viajaron a Francia a realizar cursos de radio, televisión y cine, seis profesores pudieron hacer importantes maestrías en los Estados Unidos, dos viajaron a Japón, para citar solo algunos de tales casos de actualización académica.
Un salto al rendimiento académico se dio cuando la Junta de Facultad, principal Órgano de Gobierno de la nueva Facultad, acordó, con la participación inclusive de la dirigencia estudiantil, la resolución mediante la cual se ordenaba que la nota mínima para aprobar toda asignatura fuera la CE y no la DE, sobre todo en los casos de las materias fundamentales, lo que en la mayoría de las demás Facultades estaba vedado.
La Administración de dicha Unidad Académica programó con el apoyo de su Cuerpo Docente los seminarios sabatinos que se hicieron muy populares en la comunidad universitaria. Se trató de cursos de una hora cada uno sobre distintos contenidos. Para actualizar las técnicas requeridas frente a los micrófonos y cámaras, cursos de expresión oral, y para mejorar la voz, cursos de fonoaudiología, siendo estos dos solamente, de los casi quince cursos que se ofrecían todos los sábados, en lo que constituía una intensa labor de extensión universitaria.
Hoy día, también, tras cuatro décadas transcurridas, muchos cambios se han suscitado en las actividades socio-económicas, políticas y culturales de nuestro país, no escapando de ellos las escolásticas y sus respectivos currículos. El Internet, y gracias al ciberespacio, las redes sociales, en particular, han modificado la vida misma de las personas, especialmente la de los jóvenes, dentro y fuera de los centros de estudios.
En fin, se trataba de un desarrollo, académico e investigativo, tanto como de extensión universitaria que los medios de comunicación sociales de la localidad destacaban casi diariamente en su noticias, columnas, glosas y caricaturas, a pesar de las dificultades por las que se atravesaba , por la presencia de un gobierno dirigido por una cúpula militar, no amigable con los principios de la libertad de expresión, lo que representó un periodo político dictatorial, difícil y único en el país, desde el nacimiento de la República., que perjudicó sobremanera a la Universidad de Panamá, y la Facultad de Comunicación Social, una de las más afectadas.
Durante ese periodo militar, sobre todo, entre los años de l985 a l989, una de las consecuencias de esa realidad, obligaba a docentes y estudiantes universitarios a salir a las calles, casi a diario, para luchar contra el cierre de ciertos medios de comunicación y control oficial de otros, lo mismo que el desconocimiento de los derechos humanos, totalmente cercenados por los militares y autoridades civiles sometidos a la citada dictadura.
La Facultad de Comunicación Social cuenta hoy con una población de más de mil setecientos estudiantes (1.700) matriculados éstos en las Escuelas de Periodismo, Comunicación Corporativa, (antigua Escuela de Relaciones Públicas), Publicidad y Comunicación Audiovisual, de las cuales sus egresados obtienen el Diploma de Licenciados. En la actualidad, esta Unidad académica es dirigida por el Profesor Edgardo Murgas, siendo su Vice Decano la Profesora Enereida González y su Secretario Administrativo la licenciada Alcira Prieto. Autoridades también lo son los estudiantes miembros de la Junta de Facultad, quienes en total suman 27, con voz y voto en ese importante Órgano de Gobierno,
Luego de sus cuarenta años, la Facultad de Comunicación cuenta con la edad madura, suficiente como para seguir impulsando una reflexión serena y profunda sobre el destino de las ciencias comunicacionales, frente a los cambios tecnológicos que se han suscitados, a fin de que la academia, ética y transparente, sea la nota dominante en la actividad educativa que la ocupa. Enhorabuena, tras ese largo accionar universitario.
El autor es exdecano de la Facultad de Comunicación Social de la UP

