Este es el lema elegido por votación de la Confederación Salud Mental España para conmemorar el Día de la Salud Mental a celebrarse el 10 de octubre. Ello nos lleva a reflexionar sobre el papel protagónico que juega el entorno digital en la salud mental de niños, niñas, adolescentes y adultos.
Un uso moderado de internet puede tener un impacto positivo en la salud mental de los niños y jóvenes. No obstante, ningún extremo es beneficioso (Unicef). La salud mental es de fundamental importancia para ejecutar día a día nuestras tareas. Un desequilibrio en ella, afecta de forma negativa el funcionamiento integral de cada individuo.
Todos merecemos crecer en un entorno saludable que nos brinde equilibrio físico y psicológico. Sin embargo, las enfermedades asociadas a la salud mental son más comunes de lo que imaginamos. Se manifiestan en gran parte de la población sin excepción de género, edad, religión o etnia. Por esto, debemos garantizar espacios de convivencia en los que se promueva el bienestar.
El mundo digital es un arma de doble filo: puede ofrecer las herramientas necesarias para combatir el estrés, la ansiedad o las situaciones difíciles, pero también se convierte, en ocasiones, en el terreno ideal para catapultar los impulsos negativos y caer o recaer en el abismo.
¿Cómo podemos darle like a la salud mental? El entorno digital lo permite de manera constante. Tenemos la oportunidad de hacerlo desde las acciones más simples hasta las que tienen un propósito claro. Para muchos, mantenerse online es algo que forma parte de la rutina. No obstante, la interacción en este entorno es lo que marca la diferencia.
Reducir los mensajes de odio, las fake
news y las polémicas es clave. Se puede elegir compartir información de interés y de beneficio social para el resto de los usuarios y así realizar una contribución a la comunidad. Cada uno elige qué compartir.
Como agentes de cambio, existe la responsabilidad de velar por el bienestar de los ciudadanos y más que proponer, de buscar e implementar soluciones ante los retos sociales.
Un informe publicado en marzo de 2021 por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), advierte que el suicidio se ha convertido en la tercera causa de muerte entre jóvenes de 20 a 24 años en las Américas.
Es preciso hacer un llamado urgente, convocando a todos a estar alertas en relación con quienes nos rodean, identificar las señales y abordar los latentes problemas de salud pública que afectan a niños, jóvenes y adultos de Panamá y Latinoamérica, como lo son el suicidio, la depresión, el estrés y la ansiedad, en muchos casos, producto del
aislamiento social provocado por la pandemia con secuelas permanentes o difíciles de superar.
Las redes sociales se han convertido en un canal de difusión con una amplia audiencia que tiene hambre de contenido. Por tal motivo, muchas personas y organizaciones las han utilizado para crear conciencia sobre la importancia de la salud mental y de la inteligencia emocional. Una encuesta realizada en 10 países demostró que un cuarto de la juventud tiene trastornos mentales (OCDE, 2012). Se han abierto espacios para escuchar y brindar soporte a la población afectada, incluso a los que aún no saben que son víctimas de un padecimiento psicológico o emocional.
Panamá no es un país que escape de esta realidad. Es suficiente leer un periódico, ver una red social o encender la televisión, para conocer la enorme cantidad de situaciones que aquejan a la población y que, por ende, afectan su salud mental. Sin embargo, también podemos observar cómo otras personas y movimientos se encargan de llevar a cabo soluciones e iniciativas innovadoras que promueven un cambio significativo en la sociedad.
Todos somos capaces de cambiar el rumbo de nuestras vidas y también impactar de forma positiva en los demás. Con el conocimiento, experiencia, tiempo e interés, las mejoras deberían ser evidentes.
Tú que me lees, detente, escucha, analiza y actúa. ¡Conviértete en el cambio que quieres ver! ¡Con tus acciones, dale like a la salud mental!
La autora es psicóloga y egresada del Laboratorio Latinoamericano de Acción Ciudadana 2019.
