En papel, un moderno tren de esta categoría no deja de ser un proyecto tentador y atractivo para el desarrollo económico y logístico que potenciaría nuestra posición geográfica y serviría de complemento a nuestro Canal de Panamá.
Pero antes de una decisión de tamaña envergadura, opino que debemos concretar temas cruciales que resumo a continuación y que deben ser atacados antes de esa inversión billonaria:
Educación: Eliminar escuelas ranchos, actualizar el pensum educativo a las nuevas tendencias y tecnologías, mejorar las precarias infraestructuras educativas, priorizar la enseñanza del inglés, acortar la brecha entre educación pública y particular, incluyendo las comarcas por donde anuncian pasaría el tren. La educación es el proyecto más importante para los actuales y próximos gobernantes; sin esta, no podremos pensar en saltar al siguiente mundo y lograr la competitividad requerida para el desarrollo logístico, económico y justa distribución de la riqueza.
Infraestructuras en carreteras: Implementación a 6 carriles de la vía Interamericana. Ya hay diseños avanzados hasta San Carlos; la próxima etapa debe ser hasta Santiago. Simultáneamente, debemos trabajar en los ramales transversales: hasta Las Tablas, Chiriquí-Bocas, Veraguas del Pacífico al Atlántico, con 4 carriles dignos que nos conecten con Darién y sus comunidades productivas y turísticas. Iniciar un ambicioso proyecto del Corredor Atlántico, Colón-Bocas, la costanera de Veracruz Panamá Oeste, la conexión Coclé-Colón, la costanera Los Santos-Veraguas, modernizar la vía Transístmica hasta Colón, agilizar el puente y túnel a través del Canal y demás proyectos viales que mejoren la conectividad de carga, turística y de pasajeros en las ciudades y a través del país.
SALUD: No deseo transportarme en el tren y observar, desde sus modernas ventanas, las precarias instalaciones de salud a lo largo de todo el recorrido, incluyendo los territorios comarcales. Es inhumano el estado de nuestro Hospital Oncológico, el Hospital Nicolás Solano, el interminable Hospital de Colón, las instalaciones de salud en Bugaba, Darién y muchas otras áreas del país. No tenemos medicamentos en nuestros centros de salud, no hay médicos especialistas y las citas son agendadas para un futuro incierto.
Costo-beneficios del proyecto: El pueblo panameño debe conocer los detalles de tan ambicioso proyecto, tal como refrendamos la ampliación del Canal, igual debe ser con este proyecto de mayor envergadura. Es importante conocer: ruta, estaciones, velocidad, capacidad, tiempos del recorrido, tarifas de carga y pasajeros (sin subvenciones) e impacto ambiental. Crearemos empleos, principalmente durante su construcción, pero ¿qué medios de carga y transporte eliminaremos? Todo proyecto debe ser justificable, rentable y financiable.
Adicionalmente, mencionaría: la basura, transporte público, suministro de agua para uso público y el Canal, los servicios eléctricos, la solución al tema IVM-CSS, etc.
Reitero que somos conscientes del impacto logístico y económico del proyecto, pero considero prudente establecer prioridades. Ahora más que nunca, con el nivel de endeudamiento, finanzas en rojo e instituciones que requieren de reingeniería inmediata y pronto remedio.
Es comprensible que, mientras ordenamos las finanzas y atacamos los temas prioritarios, algunos aquí mencionados, se pueda continuar con los estudios y la evaluación completa del proyecto tren David-Panamá, pero antes...
El autor es ciudadano.
