Cada año, el día del Niño nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de proteger y promover los derechos de los niños y niñas en todo el mundo. Es un día en el que celebramos la alegría y la inocencia de la infancia, pero también es un recordatorio de los desafíos que muchos niños enfrentan.
La educación brinda a niños y niñas la oportunidad de adquirir conocimientos y habilidades que les permitirán construir un futuro próspero. Sin embargo, en Panamá muchos niños y niñas no tienen acceso a una educación de calidad.
Así, la mitad de los niños y niñas de tercer grado no leen ni entienden lo que leen, de acuerdo a las pruebas nacionales CRECER. Es fundamental que el Estado y la sociedad en su conjunto trabajen para garantizar que todos los niños y niñas tengan acceso a una educación inclusiva y equitativa.
Los niños y niñas merecen recibir atención médica de calidad y acceso a servicios de salud preventiva.
Lamentablemente, muchas comunidades, en especial las indígenas, carecen de recursos y sistemas de salud adecuados para atender las necesidades de los más pequeños.
De acuerdo con Unicef, en el 2017 en las comarcas Ngäbe-Buglé y Emberá-Wounaan había, respectivamente, 1 médico por 7,189 habitantes y 1 médico por 6,142 habitantes, mientras que la ciudad de Panamá tenía una proporción de 1 médico por cada 164 habitantes.
Además de la educación y la salud, todos los niños y niñas merecen crecer en un hogar amoroso y seguro. Lamentablemente, hay muchos casos de abuso, negligencia y violencia contra los niños y niñas.
En el 2017, el Ministerio Público reportó más de 15,000 casos de violencia doméstica, y más de 2,500 casos de maltrato de niños, niñas y adolescentes.
¿Cómo contribuimos cada uno de nosotros? Aboguemos por políticas y programas que promuevan la educación y la salud infantil, para asegurar que los derechos fundamentales no entren en juego. Apoyemos a organizaciones que trabajan en la protección y el bienestar de los niños, proporcionando el apoyo y los recursos necesarios.
Recordemos que los niños y niñas son el futuro de nuestra sociedad. Al garantizar sus derechos fundamentales, les estamos brindando las herramientas necesarias para que se conviertan en adultos felices, saludables y exitosos.
La autora es vicerrectora e investigadora de Quality Leadership University; investigadora del Centro de Investigación Educativa de Panamá, e integrante de Ciencia en Panamá
