La idea de celebrar un Día Internacional de la Felicidad fue iniciativa de la Asamblea General de la ONU, que el 12 de julio de 2012 emitió la resolución 66/281 para reconocer la relevancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de los seres humanos y la importancia de su inclusión en las políticas de los gobiernos de diferentes países. Sin embargo, el mérito es del Reino de Bután, un pequeño país de apenas 800 mil personas, situado entre Nepal, India y China, y que en 1972, hace mas de cuatro décadas, acuñó el concepto felicidad nacional bruta en sustitución del conocido indicador producto interno bruto que rige las economías del mundo.
Es así como se fue produciendo paulatinamente un cambio constante e importante de actitud que ha permitido validar que el genuino progreso de un país y el desarrollo humano de las personas, es más viable cuando aumentan los niveles de felicidad y bienestar, y no exclusivamente con el crecimiento de la economía. Se comienza a dar reconocimiento a la paridad de los tres pilares del desarrollo sostenible: lo social, lo económico y el medio ambiente, lo cual integrados definen con mayor certeza el grado de nuestra felicidad global. Además, de manera puntual, la ONU invita a dar al crecimiento económico un enfoque “más incluyente, equitativo y equilibrado”
A medida que más gobiernos y organismos internacionales que investigan estos temas se preguntan qué realmente hace que los ciudadanos de un país vivan mejor, indicadores de bienestar subjetivo están comenzando a reemplazar los métodos tradicionales de medir el crecimiento de un país.
La felicidad puede ser interpretada de diferentes maneras por cada persona, según sus circunstancias y características, pero considero que todos podemos estar de acuerdo en que su logro implica trabajar para poner fin y solventar aspectos que nos ayuden a tener una mejor calidad de vida y vivir con mayores satisfacciones.
El futuro promisorio es para aquellos países, gobiernos, sociedades, organismos y empresas que conviertan su crecimiento en bienestar para su gente , y que la felicidad colectiva se de a partir de la felicidad individual, donde cada individuo sea responsable de educarse y construirla.
Hagamos un alto y reflexionemos, en este sexto aniversario de conmemoración del día de la felicidad, acerca de la importancia de este tema fundamental de vida que nos ayuda a vivir la vida, bien vivida.
El autor es docente universitario y fundador de la Academia de la felicidad