Hoy en día, tener un hijo en escuela privada no es un lujo, es una necesidad si queremos que nuestros hijos sean personas de bien, honestos, trabajadores, tenemos que hacer un esfuerzo inmenso para que puedan estudiar. Pero qué podemos esperar si nuestro gobierno, no el actual, sino todos los gobiernos de los años 1990 a la fecha, solo se preocupan por cobrar elevados salarios en sus puestos y hacer sus casas de campo y nombrar a toda su familia. ¿Qué decir de la famosa beca universal? Este es un gasto que se nos carga a todos los que trabajamos. También el seguro educativo es un descuento que se nos ha hecho todo la vida y ahora nos percatamos en qué se está usando, pero nos preguntamos: ¿Se estará pagando la beca universal como debe ser o será una campaña política? En vez de estar haciendo propagandas o llamar la atención, no se preocupan por reformar la educación, es decir, la Ley orgánica 47, y dejamos de estar preparando estudiantes mediocres, que cuando se gradúan de 12° grado no tienen la capacidad para aprobar los exámenes de admisión de las universidades.
Ya es hora de que tomen conciencia y aquellos que se van a lanzar a políticos se preocupen por la educación en nuestro país y la de ellos mismos, ya que es inconcebible que tengamos diputados que ni siquiera tengan un título técnico o universitario.
La verdad, pensemos antes de votar y analicemos a cada uno de los postulados para ver quién es el que se preocupa de verdad por la educación y preparación de nuestros jóvenes, teniendo escuelas de calidad y universidades de primer nivel, acordes con los últimos avances tecnológicos. Esos políticos son los que necesitamos y no los que están pensando en cómo rebuscarse.
El autor es oficial de marina