El proyecto de Río Indio consiste en la construcción de un embalse en la cuenca hidrográfica del mismo nombre, que afectaría a unas 3,375 familias y más de 230 comunidades campesinas de pequeños productores agropecuarios, cuyas tierras resultarían inundadas para la construcción de un “reservorio de agua”, con el objeto de proveer, básicamente, el agua necesaria para garantizar la operación del Canal en los próximos 50 años.
Ese es el objetivo principal, aunque, subsidiariamente, también serviría para atender la creciente demanda de agua potable del área metropolitana, cuya población supera los dos millones de habitantes.
Sin embargo, se trata de una obra estratégica para el Estado o República de Panamá, pero el “gobierno 100 % empresarial” del “dictador”, de la plutocracia minera, corrupta, clientelar y antinacional, ha dejado en manos de la “otra República” (ACP) la búsqueda del consenso o la imposición del proyecto del “embalse” de Río Indio.
Por su parte, la administración canalera ha recurrido a la opacidad, el simplismo y hasta la demagogia, la mentira y la imposición para “vender” la represa de Río Indio a las poblaciones directamente afectadas y a la opinión pública nacional.
En efecto, lo que no se les ha dicho a los panameños por parte de la administración de la ACP (administrador y junta directiva) es que se trata de un proyecto estratégico de interés nacional que garantizará la competitividad no solo de la vía acuática —en los próximos 50 años—, sino de todo el conglomerado del Canal de Panamá.
Ello es así porque la realidad geopolítica actual (la guerra en Medio Oriente) ha obligado a dos potencias, China y Rusia, a acelerar el desarrollo de la denominada “Ruta de la Seda Polar”. La Ruta de la Seda Polar es un proyecto de transporte marítimo y comercial impulsado por China y Rusia. Busca conectar Asia con Europa a través de los mares del océano Ártico, aprovechando el deshielo polar para crear una alternativa más rápida a las rutas tradicionales, como el Canal de Suez.
La “Ruta de la Seda Polar” y el Canal de Panamá se relacionan como competidores estratégicos en el comercio marítimo mundial, especialmente para los trayectos que conectan a China con la costa este de los Estados Unidos y algunas regiones de Europa.
Es decir, la represa de Río Indio es un imperativo categórico del comercio global por el Canal de Panamá. Por ello, es un despropósito y una cobardía que el gobierno del “dictador” haya tomado partido en la disputa geopolítica entre Estados Unidos y China.
También ha sido una mala decisión no explicar con claridad la necesidad estratégica y comercial, desde la perspectiva marítima, de la construcción del embalse de Río Indio.
En conclusión, ahora se debe desarrollar un programa de alfabetización geopolítica de los panameños, de tal suerte que les permita discernir la necesidad de mantener la competitividad del Canal de Panamá, ligada indisolublemente a la construcción del proyecto de Río Indio.
El autor es abogado.


