Presidente, usted acaba de hacer público en su discurso “que no va a pagar rescate por el secuestro en que se encuentra esta ley”, refiriéndose a las peticiones secretas que le hacen los diputados a cambio de la aprobación de las reformas. Debemos clarificar que usted no es el que paga los rescates, sino los contribuyentes, a menos que se comprometa a afrontar dichas extorsiones con cargo a su pecunio. Adicionalmente, favor entienda que usted externó que está siendo secuestrado precisamente por esa alianza preelectoral diabólica que lo llevo al poder, que no ha podido sacudírsela y que como daño colateral, los secuestrados somos todos los ciudadanos, exceptuando a los secuestradores conocidos por usted, que forman parte del “establishment” y exigen los rescates: El Cartel de las Sanguijuelas.
Esto nos da a entender que usted ya ha pagado secuestros anteriormente, por cuenta de los contribuyentes, para la aprobación de leyes y un sinnúmero de concesiones que ha tenido que hacer en nombramientos públicos a todos los niveles del Estado. Parece que ahora no solo lo está reconociendo, sino que lo está diciendo públicamente, pero sin ninguna acción de su parte para salirse de la extorsión a la que está siendo sometido que nos afecta a los ciudadanos. Citando a uno de esos espurios legisladores que hace un tiempo dijo “A llorar a la maternidad” es precisamente lo que acaba de hacer con lo que dijo en su discurso.
Se acostó con el diablo y ahora le está pasando la factura con un cogobierno que cada día que pasa es más beligerante y aumenta su poder y parece que usted ya llego a la maternidad a llorar sin entender que las lágrimas no resuelven nada. Hoy día es un hecho público que pagaron rescates con cargo a la cuenta e ignorancia de los contribuyentes para poder aprobar la espuria ley del presupuesto 2025, así como los atracos provenientes de los traslados de partida para alimentar el “cash back” y demás “incentivos” a diputados para allanar el camino.
La acción requerida de su parte y que es urgente y necesaria en este momento es que usted tome las riendas del Estado y actúe como un “mero macho” eliminando esa interferencia que no le permite gobernar cuyo domicilio nuevo debería estar en el paradisíaco en Punta Cocos. Esta es una acción que la puede hacer inmediatamente y neutralizar esa influencia, y luego procede con la neutralización del Cartel de las Sanguijuelas, que, al perder la cabeza, quedarán sin rumbo. Recuerde que el resort de Punta Cocos es una zona de no acercamiento ni aéreo ni marítimo, tiene bloqueo de celulares, dificultad de acceso para las visitas altamente reguladas, no hay acceso a internet y se codeará con personajes de su misma categoría, pero habitando en un lugar donde reina la paz y tranquilidad. ¿Será que escuda su falta de acción por buscar una solución por la vía diplomática? Ñagare,
Usted, como persona con mente lúcida, tiene que entender claramente que no se aceptarán reformas a la ley del la Caja de Seguro Social que no sean excelentes para los asegurados y contribuyentes. ¡No se quieren las que sean posibles y ni las que permita el Cartel de las Sanguijuelas a cambio de concesiones! Con la configuración actual del Legislativo y la influencia dañina del cogobernante, es imposible que salga nada aceptable y muy lejanas a lo excelente. El orden lógico de las cosas indica que lo primero que hay que hacer, es precisamente lo primero, luego lo segundo y después lo tercero. Aquí el orden de los factores sí afecta el resultado.
Que no lo abrume ni distraiga las declaraciones de un desequilibrado mental gringo que nos tiene amenazados por quitarnos el Canal y dedíquese a solventar las situaciones internas que no le permiten gobernar y afectan nuestro diario vivir. ¿Qué tal si limpia la casa primero, estabiliza su gobierno para poder gobernar sin tener que pagar rescates, logra los cambios necesarios en las leyes, adecenta su entorno y concentra todos sus esfuerzos en hacer bien las cosas?
El autor es ciudadano.
