El desempleo en Panamá es más grave de cómo lo plantea el gobierno y pasamos a explicar. La población “económicamente activa” (PEA) está en 2,049,616 (Inec – abril 2022). De allí se mide el desempleo en un 9.9%, es decir, unas 203,253 personas, según cifras oficiales. Pero esta cifra de desempleados no incluye a los beneficiarios del vale digital, que en diciembre 2022 se le entregó a 228,089 panameños que no tienen trabajo (en enero de 2023, con un desembolso que supera los $19 millones, se está beneficiando todavía a casi 160 mil panameños).
Es decir, en términos absolutos, la cifra de beneficiarios del vale digital hasta el año pasado superaba al número de desempleados oficiales. E incluyendo a esos 228,089 en la PEA, la elevaría a 2,277,705 personas aproximadamente (sumando a la PEA oficial los beneficiarios del vale digital en diciembre 2022).
Esos 228,089 panameños (hasta diciembre de 2022) a quienes se les paga un monto de $120 mensuales, dentro de la PEA representarían casi un 10% (recordemos que ellos, para que el gobierno pueda maquillar la cifra de desempleados, no son incluidos dentro de la PEA). Que, si los suman a los 203,253 panameños desempleados, daría un total de 431,342 ciudadanos sin empleo, cifra que implicaría que el desempleo real en Panamá está en 19% aproximadamente, por lo menos a diciembre 2022.
Entonces resulta ser que el vale digital, que se ha extendido hasta febrero de 2023, está siendo utilizado no para contener la pobreza, menos para frenar ningún desempleo, sino para que esta población no sume dentro de la población desocupada a costa de un subsidio de $27.3 millones de dólares mensuales o más de 324 millones al año. Y que en enero de 2023 está costando poco más de $19.1.
Con la suma otorgada en enero 2023 a un total de 159,739 personas, si bien menor a los 228,089 beneficiados en diciembre del año pasado, todavía implica una enorme cantidad de individuos que no laboran. Pero la pregunta que aflora es: ese aproximado de 68,350 panameños que entre diciembre de 2022 y enero de 2023 fueron sacados del beneficio, ¿están realmente trabajando? Porque como queda dicho, los beneficiados del vale digital no suman dentro de la PEA, detalle que trastoca la realidad de un desempleo que llega al 19%, pero que el gobierno lo esconde con el vale digital a costa de la generación de subsidios, obtenidos con más deuda pública.
No hay razón para que quienes reciben vale digital, sin tener una ocupación pero que la están buscando activamente, no cuenten como PEA. El único motivo, tétrico y macabro, es esconder que estas personas están desocupadas, a pesar de pertenecer al mercado laboral por sus condiciones, lo que elevaría el desempleo, como queda dicho, al 19%.
Otro detalle interesante que comprueba lo anterior es un aumento de la población “no económicamente activa” (PNEA) entre 2019 y 2022, en 203,230 individuos. Es decir, un 19.6%. Porque lo que está haciendo el gobierno de manera irresponsable, es colar un 10% de población desempleada como PNEA con el objetivo engañoso y desalmado de reducir falazmente el desempleo, dándole el subsidio del vale digital a esas 228,089 personas a diciembre 2022 (ahora 159,739 en enero 2023) para que no sean sumadas al desempleo oficial, cuando en la realidad están desempleados.
Se le quita entonces a la PEA un 10% que recibe vale digital porque no trabaja, para que no sumen oficialmente como desempleados, pagando el Estado un precio de $27.3 millones mensuales o $324 millones al año de nuestros impuestos, a costa de más deuda pública y sus intereses, en detrimento de las necesidades sociales en salud, educación, infraestructura y obras públicas. Después no se pregunten por qué no hay recursos para tapar los huecos, llevar agua a las casas o recoger la basura; menos para construir el cuarto puente sobre el canal ni mejorar la decadente infraestructura de colegios, hospitales, áreas verdes, zonas de esparcimientos y vías públicas.
El autor es abogado
