Hoy, los médicos salen a la palestra pública a defender a un colega condenado por el homicidio de 13 neonatos en el complejo hospitalario de la Caja de Seguro Social.
Ello luego de que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, en un fallo del 24 de junio de 2024, desestimó un recurso de casación presentado por los imputados contra la decisión del Tribunal Superior de Liquidación de Causas Penales de condenarlos mediante sentencia del 22 de junio de 2022.
En su argumento, intentan desviar la responsabilidad del hecho hacia una falla del sistema, específicamente en el proceso de adquisición del letal medicamento.
El medicamento, heparina sódica con alcohol bencílico, fue administrado negligentemente a los neonatos. Este componente, el alcohol bencílico, había sido identificado desde la década de 1980 como letal en neonatos, cuando se reportaron algunas muertes en Estados Unidos. A raíz de esto, la FDA (Food and Drug Administration) emitió una alerta y recomendó el etiquetado del medicamento para prevenir errores en su uso. Eso puede ser verificado en la página web del Minsa.
El argumento de una falla sistémica en la adquisición del medicamento pierde validez cuando, en una de las fojas del expediente del caso, se encuentra la evidencia de que los viales utilizados, que contenían heparina con el letal alcohol bencílico, estaban claramente etiquetados como sugirió años atrás la FDA, con la leyenda “No usar en neonatos”.
Esta mala praxis médica cobró la vida de 13 recién nacidos, entre ellos mi nieta Noely, a quien esperábamos con mucha alegría.
El autor es ciudadano
