Exclusivo

El ‘Libro Negro’ del Holocausto

Hoy 27 de enero se conmemora el Día Mundial del Holocausto. Hay que recordar que este fue el día en que el ejército soviético liberó el campo de concentración y exterminio Auschwitz. Soy consciente de que bibliotecas enteras ya se han escrito sobre este tema. Muchos lectores incluso dirán ¿otra vez? Increíblemente, las particulares características de este exterminio masivo de judíos, se vuelven cada vez mas relevantes con el aumento de las olas de antisemitismo, que sacuden las sociedades de Europa, Estados Unidos, y se podría decir que hasta se ha vuelto moda, cuando cantantes como el rapero Ye y otros artistas lo exhiben sin pena ni vergüenza. Acaba de ser publicado un libro llamado El Libro Negro, escrito por Vasili Grossman e Ilya Ehrenburg (editado por Galaxia Gutenberg) que en 1944 recogieron testimonios de miles de casos de genocidios que las huestes nazis y sus cómplices realizaron en lo que era a la sazón la Unión Soviética. Este documento, por increíble que parezca, no pudo ser publicado hasta 1980 en Rusia, porque Stalin no quería resaltar la indiscriminada matanza de judíos, para no opacar la de otras nacionalidades y a la vez esconder la múltiple participación de ucranianos como perpetradores y colaboracionistas

Los testimonios son desgarradores y crueles, y uno se pregunta muchas veces, hasta dónde puede el ser humano sucumbir. Sin embargo, muchos de estos relatos fueron utilizados en los juicios de Nuremberg. La metodología, como la que siempre exhibe el pueblo germano, fue eficiente, simple y devastadora. Al llegar a las ciudades y pueblos, lo primero que instituían era el uso obligatorio, a veces hasta castigado con la pena de muerte, de una estrella amarilla de seis puntas(supuestamente la estrella de David), que los judíos tenían que exhibir en la solapa y en la espalda. Paso seguido los concentraban en guetos donde eran hacinados como ganado. Entonces iniciaban el proceso del “Aktion” para comenzar las matanzas. Las víctimas eran llevadas al campo donde tenían que cavar sus propias fosas. Los verdugos, embriagados de alcohol, separaban grupos de 10 o 20, incluyendo ancianos, mujeres y niños, los colocaban al pie de las fosas, después de hacerlos desvestirse (esta ropa era enviada al Reich de los mil años), y les disparaban en la nuca o los ametrallaban. A los niños los tiraban vivos en las fosas. Así sucedió en Babi Yar, en Ucrania, que en 2 días de septiembre de 1941, asesinaron a más de 33 mil personas. En Stavropol, los cuerpos caen uno sobre otros, formando planchas. Esto se repitió en Minsk, Rostov, Vilma, Krasno, Polieg y en cientos de aldeas y pueblos.

Para los que piensan que los judíos fueron como ovejas al matadero, el libro ilustra muchos casos de resistencia individual o colectiva. Por ejemplo, en el gueto de Kaunas se formaron células de resistencia compuestas por 5 miembros, para que, al caer una, las otras no fueran expuestas. En el gueto de Bialystok, los combatientes se rebelaron del 15 al 19 de agosto de 1943. De una población de más de 50 mil personas, solo 300 o 400 sobrevivieron. Se lee el caso de Mendel, creo que carpintero, donde este agarra un martillo, y hiere a uno de los S.S. Como castigo, su mujer e hijos fueron ejecutados en su presencia, y a él, después de torturado, lo mataron.

En Minsk y otros lugares, las víctimas eran encerradas en sinagogas, a las que le prendían fuego. Al conocerse de este acto barbárico, otros judíos ocuparon otros templos, y de allí les disparaban a los nazis.

A veces me pregunto: ¿vale la pena escribir sobre todo esto? Leer un libro como este no es fácil; el que lo hace, tiene que parar por unos minutos para después seguir. Una mente humana normal no puede absorber de un solo golpe tanta barbarie, sadismo y crueldad. ¿Se repetirá el Holocausto? Hubo genocidios en Ruanda, Bosnia, etc., pero al que nos referimos refleja particularidades especiales. En él, un Estado moderno utilizó todas las instituciones a su alcance para exterminar, sistemáticamente, a toda una nación. Ciertamente hoy existe Israel, un Estado todavía repudiado por muchos, que lo haría más difícil. Sin embargo, como escribió Dora Horn en su excelente libro La Gente Ama a los Judíos Muertos, reclamando que a estos se les glorifica, pero cuando llega el momento, no son protegidos ni ayudados. Después de todo fue el mismo Hitler el que le dijo a sus secuaces, para incitarlos, que ya nadie recordaba el genocidio armenio, acaecido pocos años antes.

El autor es licenciado en Relaciones Internacionales


Última Hora

  • 12:38 Onda tropical número 20 ingresa a Panamá y el IMHPA mantiene aviso de vigilancia por fuertes lluvias Leer más
  • 10:50 Cómo un país europeo consiguió derrotar un ciberataque contra sus hospitales gracias al lápiz y al papel Leer más
  • 05:01 Cepanim: del 7 al 9 de julio el MEF entregará certificados a quienes les reprogramó la cita Leer más
  • 05:00 Natalia Hernández De León, la panameña que encontró su camino hacia la División 1 de Estados Unidos Leer más
  • 05:00 En Panamá, casi cuatro de cada 10 niños tiene sobrepeso u obesidad Leer más
  • 05:00 La temperatura global de la superficie del mar batió récords en junio, indica Copernicus Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: ¿Espacio público o club privado? Leer más
  • 05:00 El MOP pone la mira en el Yates y Pesca, pero la AMP les extiende una concesión Leer más
  • 05:00 Más de $2 millones al año: el costo de los sobresueldos y gastos de representación en la Unachi  Leer más
  • 05:00 El turismo en Panamá crecerá 8.4% en 2026, según proyección del WTTC Leer más