Tenemos llamativamente un porcentaje de votos en blanco en las internas de los partidos políticos, lo cual nos lleva a preguntarnos las razones de miles de personas que no se sienten intencionalmente identificadas con la oferta electoral de sus propios partidos. A pesar del alto porcentaje de participación en las elecciones generales, los partidos políticos tienen poca valoración positiva, añadido al voto en blanco, podríamos estar ante una crisis de representación.
Se resalta el liderazgo de Ricardo Martinelli, pero en las internas de su partido, Realizando Metas (RM), hubo una abstención del 74.2% y 411 votos fueron en blanco; es decir, un 0.7%; aquí nos alarmó fue el alto porcentaje de abstencionismo. Pero lo que despertó nuestras alarmas fueron los 47,860 votos en blanco en las últimas internas del PRD, si bien a diferencia de RM, sí hubo un alto porcentaje de participación, un 60.36%, el 10.84% de votos fue en blanco. En las primarias del Panameñismo, con candidato único, José Blandón, con una participación del 46.3% de los cuales 12,979 votaron en blanco. En las primarias de Cambio Democrático hubo un 1.55% de votos en blanco, eso equivale a 2,387 votos.
Las alianzas que se van a dar en los próximos meses o días aún están por verse ya que nadie quiere ceder la cabeza. Blandón sacó el músculo y 112,127 electores votaron por él, Rómulo Roux sacó 77,735 votos. Mientras esto se va desbrozando, mi preocupación no es por quién lidera o no, al final de cuenta todas estas ofertas electorales se parecen mucho entre sí. Lo que nos alarmó son los votos en blanco. ¿Qué nos quieren decir, cuál es su mensaje?.
Es pertinente prestarle atención al voto en blanco, hay miles de partidarios que no se identifican con la oferta electoral de sus propios partidos. En las elecciones generales del 2014, 14,944 votaron en blanco y en las pasadas, 20,976. Eso quiere decir que miles de electores intencionalmente no se sienten representados por quienes están en la papeleta.
En Ensayo sobre la lucidez, José Saramago, imaginó un pueblo donde la mayoría vota en blanco creando un caos. La crisis política en Panamá está en curso, necesitamos un golpe de timón para enrumbar nuestro destino colectivo, en donde si queremos cambiar como sociedad, necesitamos candidatos diferentes.
El autor es profesor universitario
