Vivimos en un mundo donde muchas veces definimos nuestro valor por nuestra apariencia física. Las redes sociales, que constantemente nos exponen a estándares de belleza inalcanzables, causan en las personas sentimientos de insuficiencia e inseguridad. Esto es una realidad que viven muchas personas con condiciones de la piel, ya que sus afecciones son visibles y por ende los hacen más vulnerables a las repercusiones de la comparación. De esta forma, podemos entender que estas condiciones de la piel no solo tienen un efecto en la apariencia física del individuo, sino una marca profunda en su salud mental. Es importante que fomentemos una sociedad más inclusiva y rompamos el estigma alrededor de las condiciones de la piel.
Alrededor del mundo, millones de personas viven diariamente con enfermedades de la piel como la eccema, la psoriasis, el vitíligo y el acné. Al estar expuestas en la piel y ser visibles a la crítica del otro, estas condiciones pueden venir con trasfondos psicológicos que surgen de sentimientos de timidez y vergüenza. Los estándares de belleza no ayudan, pues llevan a que estas personas deseen ocultar su piel y aislarse del resto. Además, muchos estudios han comprobado que hay un vínculo aparente entre estas afecciones y un menor autoestima. Esto se hace en cifras alarmantes, donde hay mayor prevalencia de depresión y ansiedad en estos pacientes.
Por esta razón, es crítico que promovamos una sociedad más inclusiva donde las personas con diferentes condiciones de la piel se puedan sentir valorados y respetados por quienes realmente son. Para llegar a esto, debemos celebrar nuestras diferencias y buscar crear una sociedad más compasiva. Si logramos acoger a todas las personas por quienes son y no por estándares imposibles de alcanzar podremos derribar los estigmas alrededor de estas condiciones y cultivar una sociedad más tolerante. Al mismo tiempo, debemos promover campañas de concientización para así reducir los prejuicios que hemos creado sobre enfermedades como el acné y el vitíligo.
La relación entre la salud mental y las diferentes condiciones de la piel es innegable y por ende es un tema que no debemos ignorar. Si dejamos atrás los estándares de belleza podremos ver que cada individuo es una hermosa combinación de cualidades que van más allá de su parecer físico. Si nos unimos para fomentar la inclusión donde priorizamos la salud mental lograremos crear una sociedad más compasiva. Es clave celebrar nuestras diferencias y promover el bienestar de todos.
La autora es estudiante y creadora de @beyondvitiligo
