Cincuenta años después de que Duncan Cameron sembrara la duda sobre la esencia de los museos como “templos de iluminación” o “foros de participación”, el Consejo Internacional de Museos (ICOM, por sus siglas en inglés) decretó el lema del día internacional de los museos como “El poder de los museos”.
En 1971, Cameron describió los museos como templos que democratizaron la humana manía de relacionarse con la realidad, a través de colecciones de objetos que llenamos de significado y nos dan identidad. Al propio tiempo, cuestionó que en los museos la selección e interpretación se hiciera desde la visión de una élite académica o de poder. Así, los museos de Latinoamérica surgieron tras nuestras independencias para imitar al “mundo civilizado” y como herramienta para consolidar una imagen de nación.
Cameron propuso que el proceso museal ampliara las visiones, como se hace en un foro, donde se explora la realidad y se abre a la confrontación. Propuso producir y exhibir no solo en su recinto, sino allí donde la realidad da significación al objeto. Se hizo eco, así, de ideas que se consolidaron en lo que se llamó después la “nueva museología”, que hoy se entreteje en cada documento publicado por el Icofom (Comité Internacional para la Museología del ICOM).
Cada día es más claro que la importancia del museo no está en el edificio, en los objetos o en una versión unívoca de la realidad transmitida verticalmente, sino en la posibilidad de producir conexiones sociales entre los visitantes, los habitantes y la comunidad. Ahora los rituales expositivos deberían ser pensados como estimulantes foros de reflexión que permitan empatía con el pasado y el presente para la transformación del futuro. Ello permite que el museo deje de ser un producto que transmite “la verdad” para enfocarse en el proceso.
Este mes de los museos 2022 encuentra a Panamá en proceso de reglamentar el capítulo sobre museos de la Ley de Cultura, y con decenas de actividades desde los museos públicos y privados que están aprendiendo a trabajar en redes. Así pues, se siente la transformación hacia una nueva museología consciente de su función social y del poder de los museos en la construcción de una ciudadanía que sabe que el patrimonio y la cultura son un derecho irrenunciable.
La autora es educadora de museos, miembro de la Red de Museos y Centros de Visitantes de Panamá e integrante de Ciencia en Panamá

