Exclusivo

El siguiente salto logístico de Panamá

El siguiente salto logístico de Panamá
Vista aérea del puerto de contenedores Panama Ports Company en el Puerto Balboa, lado Pacífico del Canal de Panamá. 27 de febrero de 2026. Foto: LP / Alexander Arosemena

Panamá ya es un hub logístico relevante en el comercio internacional. La pregunta que vale la pena hacerse ahora es más exigente: ¿qué hace falta para dar el siguiente salto?

En columnas anteriores he comentado dos ideas centrales. Primero, que la posición geográfica del país, junto con su infraestructura, lo convierte en un punto natural de conexión global. Segundo, que existen oportunidades claras para mejorar la conectividad interna entre los distintos componentes del sistema logístico.

A partir de ahí, el siguiente paso no es menor: evolucionar de una plataforma eficiente a una más integrada, flexible y preparada para las nuevas dinámicas del comercio mundial.

Hoy las cadenas de suministro son más complejas que hace una década. Las empresas ya no buscan únicamente rutas rápidas, sino también opciones que les permitan adaptarse con agilidad a cambios en la demanda, interrupciones en el transporte o ajustes en sus estrategias de distribución.

En ese contexto, los hubs logísticos compiten no solo por ubicación, sino por capacidad de respuesta. Uno de los espacios donde Panamá puede seguir avanzando es el transporte aéreo de carga. Aunque en volumen representa una fracción del comercio global, en valor es altamente significativo. Productos farmacéuticos, electrónicos, repuestos industriales y mercancías sensibles al tiempo dependen de redes aéreas confiables.

Ampliar y diversificar la infraestructura aeroportuaria de carga permitiría distribuir mejor estas operaciones dentro del país y reducir la presión sobre un solo punto logístico. Además, abriría la posibilidad de desarrollar rutas más eficientes para ciertos tipos de mercancía.

Esto se conecta directamente con otro elemento clave: el desarrollo de soluciones multimodales. El verdadero valor de un hub moderno está en su capacidad de combinar transporte marítimo, terrestre y aéreo de forma fluida. Cuando la carga puede cambiar de modo de transporte sin fricciones, los tiempos se reducen y la operación se vuelve más predecible.

Panamá ya cuenta con los componentes necesarios para esto. El desafío está en integrarlos mejor.

Otro punto importante es la red terrestre. Una parte relevante del movimiento de carga todavía depende de rutas que atraviesan zonas urbanas con altos niveles de congestión. Esto introduce variabilidad en los tiempos logísticos, algo que las cadenas de suministro buscan evitar.

Desarrollar rutas alternas que conecten directamente puertos, aeropuertos y centros logísticos permitiría mejorar significativamente la eficiencia del sistema. No se trata solo de reducir tiempo, sino de aumentar la confiabilidad. Y en logística, la confiabilidad tiene tanto valor como la velocidad.

A medida que estos elementos se fortalecen, también se abre espacio para el desarrollo de servicios de mayor valor agregado.

Los hubs logísticos más competitivos no se limitan a mover mercancías. También facilitan su redistribución, consolidación e incluso procesos ligeros de transformación. Esto permite a las empresas reorganizar sus cadenas de suministro desde un punto estratégico.

Panamá ya tiene experiencia en este tipo de operaciones, pero el contexto actual ofrece oportunidades para ampliarlas. Es importante entender que ninguna de estas mejoras ocurre de forma aislada. La eficiencia logística es el resultado de múltiples piezas que funcionan de manera coordinada.

Por eso, más que pensar en proyectos individuales, el enfoque debe estar en cómo cada mejora contribuye al funcionamiento del sistema en su conjunto. Panamá parte de una posición privilegiada: tiene ubicación, infraestructura y experiencia. El siguiente salto consiste en llevar esa base a un nivel superior de integración y eficiencia. No es un cambio de modelo, sino una evolución del modelo existente.

En la próxima columna abordaré otro elemento que cada vez pesa más en la competitividad logística: cómo la tecnología y el uso de datos están transformando las cadenas de suministro, así como el impacto de la inteligencia artificial en estos procesos.

El autor es socio líder de Deloitte Panamá.


Última Hora

  • 05:05 Los casos de Barrio Norte y David: sin representantes, en un limbo jurídico y con miles de afectados  Leer más
  • 05:03 Vamos comienza a recoger firmas para constituirse en partido Leer más
  • 05:02 ‘Estamos viviendo con el desastre y tratando de arreglarlo de atrás para adelante’: el Arquiterror Leer más
  • 05:02 Las señales que seguimos ignorando Leer más
  • 05:01 El Niño vuelve a poner a prueba la matriz eléctrica de Panamá Leer más
  • 05:01 El arte conciencia de Víctor Álvarez  Leer más
  • 05:01 PASE-U: fechas y lugares para retirar tarjetas del 31 de agosto al 5 de septiembre Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: La lección de la descentralización Leer más
  • 04:00 La espada de Damocles sobre la libertad de expresión Leer más
  • 03:29 El país que confronta la escasez de agua con sistemas hídricos abandonados Leer más