El sol es de todos, y todos debemos poder aprovecharlo para generar la energía que consumimos. Esa es la esencia del proyecto de ley No. 308, que democratiza el acceso a la energía renovable mediante el neteo remoto y las comunidades solares. Queremos permitir el autoconsumo para cada panameño, sin importar si vive en una casa con techo disponible o en un apartamento sin espacio para paneles. Se trata de abrir las puertas a un futuro más justo, donde la energía limpia esté al alcance de todas las familias, no solo de unas pocas.
Hasta ahora, la posibilidad de producir energía propia depende de tener un techo amplio y las condiciones para instalar paneles solares. Eso deja por fuera a la mayoría: familias en edificios, pequeños negocios en locales alquilados o profesionales en oficinas. Con este proyecto, esa barrera desaparece.
Con el neteo remoto, cualquier ciudadano podrá instalar paneles solares en un lugar distinto al de consumo, como un terreno, una azotea comunitaria o un proyecto compartido. La energía que se produzca allí se acreditará directamente en su factura, como si los paneles estuvieran en su propia casa. En otras palabras, aunque no tengas techo, podrás generar la energía que consumes y disfrutar del ahorro en tu recibo de luz.
Lo mismo aplica para pequeños comercios y oficinas. Un emprendedor que alquila un local podrá participar en un proyecto solar y consumir la energía que genera, reduciendo costos y haciéndose más competitivo.
Hoy la tecnología ya lo permite. Contamos con sistemas de medición, plataformas digitales y soluciones técnicas que hacen viable el neteo remoto en Panamá. No existe una razón para retrasar esta oportunidad. Sería un crimen ambiental desaprovechar la energía limpia y gratuita que nos regala el sol, y también un crimen económico negarles a los ciudadanos el beneficio de producir y consumir su propia energía para reducir gastos.
Este modelo ya ha transformado comunidades en países como Chile, donde las familias se han convertido en protagonistas de la transición energética. En Panamá podemos lograr lo mismo: empoderar a la gente, democratizar el acceso a la energía y fortalecer nuestra red eléctrica al distribuir la generación.
El autoconsumo es libertad: romper la dependencia de un sistema centralizado y abrir la posibilidad de que cada panameño produzca la energía que necesita. El sol no cobra factura. Con el neteo remoto y las comunidades solares, haremos que ese regalo llegue por igual a todos, con menos costos, más ahorro y un futuro sostenible.
El autor es diputado suplente.
