El último gran reto de la pandemia

Sabemos que alrededor de dos de cada cinco personas que padecen la infección aguda por el SARS-CoV-2 quedan por meses con una diversidad de síntomas y padecimientos.

El último gran reto de la pandemia
tenemos personas en los que predominan los síntomas del sistema nervioso, otros con síntomas respiratorios, otros con dolores y fatiga o falta de energía, etc. AFP

Uno de los grandes misterios que nos queda por resolver acerca del virus causante de esta pandemia, es el trastorno conocido como covid prolongado o síndrome poscovid. Sabemos que alrededor de dos de cada cinco personas que padecen la infección aguda por el SARS-CoV-2 quedan por meses con una diversidad de síntomas y padecimientos que no sólo afectan su calidad de vida, sino que aumentan sus probabilidades de morir en los meses posteriores a la infección. Problemas respiratorios, cardiovasculares, embolismos pulmonares, fatiga, dolores musculares, incapacidad para concentrarse y trastornos psiquiátricos son algunas de las decenas de manifestaciones de este síndrome.

Uno de los primeros avances en el estudio de estas secuelas de la covid-19 ha sido el entender que ésta no es una sola enfermedad, sino que hay varios subtipos según los órganos más afectados. Así tenemos personas en los que predominan los síntomas del sistema nervioso, otros con síntomas respiratorios, otros con dolores y fatiga o falta de energía, etc.

Es posible que estas diferentes presentaciones tengan explicaciones o causas diversas. Y es también posible que los tratamientos e intervenciones deban individualizarse, según la presentación clínica. Pero sin duda el debate más interesante en la comunidad científica actualmente es qué subyace detrás de esta constelación de problemas. ¿Qué ocurre en el organismo de estos pacientes que produce todos estos síntomas?

Si se sabe que un 20% de los contagios puede desencadenar un síndrome poscovid, es fácil entender cómo éste puede fácilmente convertirse en un enorme problema de salud pública.


Hay diversas hipótesis acerca de la causa, pero tres tienen la mayor evidencia hasta el momento. La primera y más lógica es que, de alguna forma, el virus persiste en ciertos órganos y, directa o indirectamente, induce estas complicaciones. Hay estudios que han demostrado la presencia de partículas virales en el intestino de pacientes, varios meses después de la infección. Igualmente, se ha encontrado, usando pruebas de PCR, la presencia de ARN del virus en varios tejidos y órganos de estas personas con covid prolongado. Sin embargo, aún no se ha detectado virus capaz de replicarse en cultivos de laboratorio y los sitios donde se ha demostrado estos remanentes del virus son muy pocos en comparación con la diversidad de órganos y sistemas afectados en los pacientes.

La segunda hipótesis apoya la idea que es el sistema inmune super-activado el que genera todos los síntomas observados. Es como si la infección aguda disparase las células de defensa y estas no fueran capaces de disminuir su actividad, aún después de superada la enfermedad inicial. Las sustancias producidas por los linfocitos y otras componentes del sistema inmune generan un estado de inflamación y afectan el funcionamiento normal del organismo y producen las molestias descritas. Varios estudios han demostrado que, en efecto, hay un aumento en la activación del sistema inmunológico en un porcentaje alto de los pacientes con síndrome poscovid. Pero, ¿qué sostiene o genera esta activación? ¿por qué no funcionan los mecanismos que normalmente regulan o aplacan la inflamación? Son algunas de las incógnitas en las que se está trabajando intensamente.

La tercera hipótesis defiende que, como consecuencia de la infección por este coronavirus, el sistema de la coagulación se activa, generando coágulos de sangre microscópicos en los vasos capilares que normalmente llevan la sangre y los nutrientes a todas las células del cuerpo. Estos coágulos afectan la función de órganos como los pulmones, el sistema nervioso y otros, explicando algunas de las afecciones referidas por los pacientes con covid prolongado.

Estudios con imágenes radiológicas muy sofisticadas han demostrado defectos que pudieran ser explicados por la presencia de estos coágulos. Algunos investigadores están diseñando estudios empleando anticoagulantes para contrarrestar este fenómeno y ver si así los pacientes experimentan mejoría.

Evidentemente, es muy temprano para explicar cuál de estas tres hipótesis será la “ganadora” al final. Es muy posible que la causa de este síndrome tan variado y complejo sea realmente una combinación de las tres hipótesis esbozadas, inclusive con algunas otras aristas y detalles no descubiertos hasta el momento.

Por otro lado, sea cual sea la o las causas, es urgente encontrar tratamientos efectivos.

Sabemos que la vacunación disminuye, pero no elimina completamente el riesgo de padecer covid prolongado. La medicina moderna cuenta con diversos medicamentos antiinflamatorios, inmunomoduladores, antivirales y anticoagulantes que deben ser estudiados de manera sistemática y con rigurosidad científica para ver cuáles pudieran ayudar a los afectados por esta secuela. Esperemos que estos estudios ofrezcan resultados accionables al más corto plazo. Esperemos también que los pacientes de covid prolongado y sus médicos no sean víctima de la desinformación, la desesperación y otra vez empiecen a tomar medicamentos o remedios no probados que puedan hacer más daño que bien.

Son miles de millones de personas las que han experimentado uno o varios episodios de Covid-19 desde el inicio de la pandemia en todo el mundo. Si se sabe que un 20% de estas infecciones puede desencadenar un síndrome poscovid, es fácil entender cómo éste puede fácilmente convertirse en un enorme problema de salud pública. Por ello, además de entender la causa y esperar por tratamientos efectivos, debemos preparar adecuadamente a nuestros sistemas de atención para absorber los cuidados, rehabilitación y apoyo de todas estas personas. Esperemos, siendo optimistas, que éste problema sea realmente el último gran reto de la pandemia.

El autor es médico, especialista en enfermedades infecciosas.


Última Hora

  • 05:01 Especialista señala que el deporte de élite puede afectar temporalmente a la calidad seminal Leer más
  • 05:01 UTP adjudica por $28 millones la construcción de dormitorios Leer más
  • 05:00 Jakly Bejarano: la actriz que se rapó, desafió serpientes y escuchó ‘voces de fallecidos’ durante el rodaje de Broken Land Leer más
  • 05:00 Reformas al reglamento interno: Proponen eliminar el voto secreto en la Asamblea Leer más
  • 05:00 El Estado pagará $537.9 millones en pagos que se extenderán hasta 2033 por nuevo Hospital del Niño Leer más
  • 05:00 En 28 días, el Gobierno declaró confidenciales ocho millonarias compras de seguridad Leer más
  • 05:00 Inglaterra, la última prueba de fuego para el tango final de Messi Leer más
  • 05:00 Sabrina Sin Censura: cuando lo mejor es no ‘ser parte’ Leer más
  • 05:00 8 rasgos extraordinarios que probablemente no sabías sobre los tiburones Leer más
  • 05:00 La venta de viviendas nuevas cayó casi 40% en Panamá durante 2025 Leer más