La endometriosis es una enfermedad ginecológica crónica en la que un tejido parecido al endometrio, la parte interna del útero, crece fuera del útero. En casos severos puede llegar a invadir otros órganos alrededor.
La endometriosis puede causar dolor fuerte durante la menstruación, dolor en la parte baja del abdomen, molestias al tener relaciones sexuales, inflamación durante la menstruación y, en algunos casos, dificultad para quedar embarazada. La endometriosis no solo duele físicamente, también desgasta emocional y socialmente a quienes la padecen.
El sistema y la sociedad le han fallado a las mujeres con endometriosis, y una de las muestras de eso es el diagnóstico tardío de esta enfermedad.
Frecuentemente, toma hasta diez años llegar a diagnosticar la endometriosis. Durante décadas, el dolor menstrual intenso ha sido normalizado, minimizado o atribuido a causas psicológicas. Esta falta de validación ha provocado que muchas mujeres esperen entre 7 y 10 años para recibir un diagnóstico adecuado. Las brechas en educación médica y sensibilización han impactado negativamente en el diagnóstico oportuno de la endometriosis.
Escuchar a las mujeres no debería ser revolucionario, debería ser elemental. Lo que se ha normalizado durante años hoy debe cuestionarse. Ninguna mujer debería esperar una década para ser escuchada. Creerle a las mujeres también es hacer buena medicina. La salud de la mujer tradicionalmente ha quedado atrás, sin estudios clínicos adecuados.
La menstruación es normal; el sufrimiento incapacitante no lo es. Muchas mujeres con endometriosis hacen un esfuerzo sobrehumano para levantarse cada mañana, ir a trabajar o estudiar, aun cuando el dolor las obliga a doblarse en silencio, sin que nadie lo note. Lo que para otros es un día normal, para ellas puede ser una batalla física y mental diaria.
El dolor incapacitante no es “parte de ser mujer”. Si su menstruación le impide estudiar, trabajar o vivir con normalidad, algo no está bien. Busque atención médica, pida estudios adecuados y no acepte que le digan que es exageración. Usted tiene derecho a un diagnóstico oportuno y a una atención respetuosa.
En este mes de concientización sobre la endometriosis, reconocemos que su dolor es real y merece ser tratado. El dolor no es normal cuando le roba la vida.
La autora es estudiante de medicina.

