Exclusivo
CONCENTRACIONES

Un 9 de enero de ‘frantumaglia’

Ante la revisión de distintos artículos de opinión, durante estos primeros días de 2018, en los que se enfatizan las concentraciones organizadas para el pasado 9 de enero, no he podido evitar sentir una especie de “frantumaglia”. Eso que la madre de la célebre escritora Elena Ferrante consideraba “un puñado de cosas de origen diverso que se agitan con persistente desasosiego en nuestra cabeza y que pueden sobrevivir ahí, repiqueteando de vez en cuando...”.

El dilema parece surgió ante la convocatoria de dos concentraciones en la misma fecha (9 de enero). Una organizada por los institutores para rendir tributo a los mártires del 9 de enero, y otra organizada por el Dr. Miguel Antonio Bernal y Ubaldo Davis contra la corrupción que asola nuestro país. A nuestro parecer, ambas iniciativas son aplaudibles, lo lamentable son las palabras, frases y puntos de vista despectivos contra Ubaldo Davis y su trabajo como productor de sátira (La Cáscara).

¿Será que en democracia a los productores de sátira les está vedado pensar u organizar algún tipo de marchas con objetivos cívicos? ¿Acaso hemos olvidado que en la clase política panameña encontramos los mayores productores de sátira de nuestro país, quienes cual galardonado histrión, guiados por sus discursos anacolutos con fuertes dosis de perífrasis y pleonasmo transforman las necesidades y la esperanza de nuestro pueblo en mofa y sátira?

Prefiero pensar que los ataques responden a ese dulce recuerdo de algunas generaciones de panameños que crecieron y atesoraron las sátiras de Tres Patines, Cantinflas y otros.

Estando el Dr. Miguel Antonio Bernal entre los organizadores de la concentración contra la corrupción, no creo que tuvo las intenciones desvirtuantes de la gesta del 9 de enero, como lo ventilaron algunos.

La corrupción representa hoy casi las mismas afrentas del coloso del norte contra el pueblo panameño ayer. Por tanto, no tengo dudas de que, de estar vivos nuestros mártires del 9 de enero, con esa postura heroica y esa conciencia patriótica que les caracterizó, volverían a ofrecer sacrificios por la erradicación de la corrupción en nuestro país y la reversión de los valores cívicos propios de una democracia verdadera.

Ambas iniciativas fueron valiosísimas y debemos esmerarnos porque cumplan sus objetivos, sin menoscabo de una o de otra, para honrar a nuestros mártires olvidados y también mostrar nuestro repudio al sistema de corrupción que ha secuestrado la justicia, las instituciones, los funcionarios, la esperanza del pueblo, en fin, a la patria y su democracia.

En suma, es precisamente en ese grado de división de fuerzas –divide y triunfarás– en el que espera vernos la plutocracia indolente que ultraja y desangra la nación. El frote de manos no se hará esperar, pues mientras nos atacamos, nos desunimos y ellos (la plutocracia) se congratulan y fortalecen. Unamos fuerzas porque los mártires del 9 de enero ¡viven!, pero la corrupción también.

El autor es docente


Última Hora

  • 02:25 Panamá reúne a 15 jóvenes chefs de Latinoamérica y el Caribe rumbo a Milán 2027 Leer más
  • 02:03 Plaza Amador golea 5-2 al Xelajú con doblete de Everardo Rose Leer más
  • 01:20 Senan incauta 1,567 paquetes de presunta droga al sur de Punta Coco Leer más
  • 01:05 Corprensa reelige a tres directivos y presenta sus resultados Leer más
  • 01:00 Venezuela e Israel acuerdan restablecer servicios consulares tras una ruptura diplomática de 17 años Leer más
  • 00:14 Chapman sobre la planilla estatal: ‘Mi deseo sería que no siga creciendo’ Leer más
  • 00:11 ¿Cómo una hipoteca termina en el mercado de valores? Leer más
  • 23:32 Diputados aprueban en tercer debate reformas al RORI y dejan intactos sus privilegios Leer más
  • 23:00 El terremoto pone a prueba al Gobierno de De la Espriella horas después de asumir el poder Leer más
  • 22:54 Google anuncia una nueva red de cables submarinos entre América y Europa Leer más