Soy operadora de turismo receptivo y tengo a más de 400 jóvenes de 4 diferentes mercados y mayoristas que en este momento no les puedo ofrecer hospedaje, o un paquete debido a que algunos hoteleros han decidido no dar las tarifas para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Supongo que para especular con el precio de estas. En otros casos las tarifas normales han sido triplicadas.
Realmente como empresa da vergüenza siquiera decirlo a los mayoristas internacionales, porque parece que la empatía con el evento no es importante para muchos de los que han invertido en hotelería en nuestro país, y no les importa que este nicho necesite preparar paquetes que requieren vuelos aéreos y muchos años y tiempo para recoger los fondos. Olvidaron que este target es de sencillos jóvenes que practican la fe católica y que han sido invitados por el papa Francisco a conocer Panamá, motivar la amistad entre los pueblos y a participar de la peregrinación en Centroamérica.
Tampoco han tomado en cuenta las motivaciones del presidente Juan Carlos Varela, que hablaba de que los jóvenes vengan a conocer a un pueblo con fe, valores, honesto, transparente y de justicia social, para ayudar a mejorar la lastimada imagen internacional del país, de la que se ha venido hablando por los frecuentes escándalos.
En turismo todo es un desorden, nada tiene calidad, los hoteleros van por un lado y el resto de la industria por otro, los objetivos de los proveedores de la capital van por un lado y el resto del país por el otro, la última campaña digital (no hay dinero para más) quiere promover la imagen de que se viene a Panamá a vivir una gran experiencia, y sin embargo, no hay proveedores profesionales o productos vendibles que avalan esta inversión del Estado.
Parece que los que toman decisiones tienen intereses puntuales y muy particulares, o que nadie comprende que hay diferentes mercados, con diferentes necesidades que requieren diferentes proveedores, pero especialmente orden, seguridad y seriedad en el servicio.
Panamá es una joya en bruto que solo el sector de bienes raíces está aprovechando para sus ventas.
La autora es operadora de turismo
