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Filosofar desde Nabgwana (Madre Tierra)

Filosofar desde Nabgwana (Madre Tierra)
La madre Tierra se agota

Cada vez que me dispongo a pensar y escribir sobre filosofía, mi pensamiento no viaja primero a los libros ni a las aulas universitarias. Regresa, inevitablemente, a mi infancia y juventud en la casa de mi padre, en la comarca Guna Yala. Allí, entre el murmullo del mar, el crujir del cayuco y la palabra pausada de los mayores, aprendí que pensar no es un ejercicio abstracto, sino una forma de habitar el mundo. Esta memoria no es nostalgia: es una memoria viva, ética y epistémica desde la cual hoy intento construir una filosofía guna.

En la tradición occidental, la filosofía suele nacer en academias. En la tradición guna, nace en la casa, en el territorio, en la hamaca, en la escucha de los ancianos y en la relación con la Madre Tierra. Por eso, cuando hablo de hacer filosofía guna, no me refiero a traducir nuestro pensamiento a categorías europeas, sino a pensar desde nuestra propia raíz, desde nuestro modo de sentir y estar.

Actualmente no existen libros que sistematicen completamente una filosofía guna. Sin embargo, contamos con la historia oral recogida por Aiban Wagua y con trabajos históricos y etnográficos que iluminan el camino. Estas fuentes no son un destino final, sino puntos de apoyo para una reflexión más profunda. En ese sentido, propongo dialogar con la filosofía latinoamericana —representada por pensadores como Leopoldo Zea, Rodolfo Kusch, Enrique Dussel y Aníbal Quijano— sin perder el corazón de nuestro pensamiento ancestral.

En este camino, he comenzado a repensar categorías cotidianas que para nosotros son profundamente filosóficas: cayuco (ulu), nega (hogar, territorio), dubbanega, entre otras. No son simples objetos o espacios físicos; son lugares donde se forma el pensamiento, donde se aprende a sentir y donde se cultiva la relación con los otros y con la naturaleza. En el remar del cayuco, en el balanceo de la hamaca y en el compartir bajo el techo de palma, se teje una comprensión del mundo que ninguna universidad occidental puede reemplazar.

Por eso afirmo que nuestra primera universidad es Onmaggednega, casa de reflexión y aprendizaje comunitario. Allí, los saglagan y argar, nuestros verdaderos maestros, nos reunían para transmitirnos la historia oral. No usaban teorías importadas ni recursos tecnológicos: enseñaban mediante metáforas, cantos, silencios y relatos que moldeaban nuestro espíritu. Sin nombrarlo en términos académicos, practicaban una pedagogía profundamente descolonizadora.

A este proceso se le llama burba sued: el rescate del espíritu. Burba es alma o fuerza vital; sued es atrapar, devolver, proteger. La formación en Onmaggednega busca que nuestros corazones no sean colonizados, que no se extinga nuestra manera de ver y sentir el mundo.

Sin embargo, la escuela occidental nos enseñó muchas veces a mirar con desdén lo propio, a reducir el conocimiento de nuestros abuelos a “mitología” o “leyenda”. Pero ellos siempre han filosofado, aunque no usaran ese término. Desde el vientre materno ya estamos conectados con el ser de Nana, aprendiendo a estar en Nabgwana.

Si quisiéramos ubicar un aula de filosofía guna, bastaría con mirar la hamaca. En su balanceo se guarda una forma de pensar serena, profunda y en armonía con el cosmos. Allí se gesta el eburba, el pensamiento que nace del equilibrio entre cuerpo, espíritu y territorio. La filosofía guna no puede desligarse de Babigala, conjunto de principios que ordenan la vida y la relación con el mundo. Pensar en clave guna es pensar desde negaduu, el silencio primordial donde nace el pensamiento original. No es un vacío, sino una potencia creadora.

En pleno siglo XXI, frente a la homogeneización cultural, el pensamiento guna propone otra forma de existir: más comunitaria, equilibrada y conectada con la naturaleza. Filosofar desde Nabgwana no es un ejercicio del pasado, sino una necesidad del presente. Es una forma de resistir, reexistir y reencontrarnos con la profundidad de nuestro ser como pueblo guna.

El autor es estudiante de filosofía.


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