Exclusivo

Formación con metodologías de enseñanza del siglo XIX

Desde los inicios de la historia de la humanidad existe el pensamiento que es indispensable contar con una formación para quienes aspiran a dirigir el mañana. Se hacía necesario el manejo de conceptos básicos para la supervivencia. Con ese propósito, nace la educación como una herramienta para la formación de los pueblos.

A pesar de haber transcurrido tanto tiempo, se sigue utilizando estrategias formativas tradicionales de inserción en la sociedad. Es una triste realidad, en especial, en nuestro querido Panamá.

Los resultados de los estudiantes panameños en la prueba PISA arrojan que tenemos un atraso de aproximadamente 30 años en materia educativa a nivel general. En el caso de las comunidades rurales y de las comunidades indígenas, el impacto es devastador. Tristemente, se sigue alfabetizando a los pueblos, con metodologías tradicionalistas que se centran en que aprendan a leer y a escribir.

Después de dos años de ausencia de las aulas debido a la pandemia, en este nuevo período escolar los estudiantes volvieron a sus aulas con una gran brecha de conocimientos, que se evidencia en que no tienen las competencias básicas. La prueba Aprendamos Todos a Leer (ATAL) aplicada en 2022, demuestra que el 35% de los estudiantes en edad escolar apenas logra una comprensión lectora mínima de la información.

Con el inicio del nuevo año escolar, muchas escuelas de las comunidades rurales e indígenas se encuentran en mal estado, algunas sin sillas ni tableros y otras sin la infraestructura adecuada, donde a nuestros niños les corresponde sentarse en pisos de tierra y cubrirse con techos de paja. En algunos lugares, las escuelas están en proceso de remodelación lo que trae como consecuencia que los estudiantes pierdan días o hasta meses de clases. Lo más lamentable es que las exigencias formativas se centran en la alfabetización, típico de la era industrial del siglo XIX.

La metodología sigue siendo tradicionalista: el docente continúa siendo transmisor de conocimientos y, los alumnos, un depósito de palabras, muchas veces sin sentido para los discentes. La cantidad de alumnos en las aulas sigue creciendo. Estos futuros ciudadanos que hoy se encuentran en las aulas, son justo los mismos a los que les corresponde vivir en un mundo competitivo que cada día exige nuevas habilidades y competencias.

En lo personal, he recorrido horas y días para llegar a las escuelas de mi comarca Ngäbe-Buglé, donde la infraestructura ha sido y sigue siendo de madera, de bambú, de barro y de techo de penca o de paja. El mobiliario para estudiantes y docentes es precario. La mayoría de las veces el piso es de tierra; en algunos casos, hay piso de cemento. Sumado a esto, las adecuaciones curriculares en muchas ocasiones no van acompañadas al contexto de la región. Se enseña contenido que no va con la realidad de los estudiantes, dejando un enorme abismo en conocimientos para nuestros futuros ciudadanos. Ni hablar de la educación intercultural bilingüe a la que tenemos derecho.

Como panameños, seguimos apostando por más cambios. Sin embargo, estamos olvidando que nuestro capital para ser y hacer el cambio se encuentra hoy en las aulas y no lo estamos formando de manera apropiada para enfrentar esta realidad.

Preguntémonos: ¿Cómo puede un pueblo ser competitivo si sólo les enseñamos a ser asalariados? ¿Cómo puede un país avanzar si casi el 95% de su población recibe una formación a medias? ¿Cómo podemos estar al nivel de países desarrollados si no les brindamos las herramientas necesarias a nuestros niños y niñas? Somos el presente y los niños y niñas y la juventud, el futuro de la sociedad.

¡Comunidad panameña, reflexionemos! Lo que hoy sembramos es lo que mañana cosecharemos. Si en la cuarta revolución industrial, seguimos formando a nuestros pueblos con metodologías del siglo XIX, los estamos dejando indefensos cuando los educamos para un mundo que hace años ya no existe. Eduquémoslos con responsabilidad: formemos para el siglo XXI. ¿Hasta cuándo seguiremos educando para un mundo que ya no existe?

El autor es participante del Laboratorio Latinoamericano de Acción Ciudadana (LLAC) 2021 y miembro de Jóvenes Unidos por la Educación


Última Hora

  • 04:10 Panamá cae ante Argentina en la eliminatorias FIBA Leer más
  • 04:00 Cuando coinciden urnas y mercados Leer más
  • 04:00 Panamá necesita una brújula Leer más
  • 03:50 Javier Aguirre: ‘Hicimos lo que pudimos’ Leer más
  • 03:30 El ogro excluyente Leer más
  • 03:09 En un partido cardíaco, Inglaterra elimina a México y enfrentará a Noruega en cuartos de final Leer más
  • 02:50 Mayer Mizrachi, alcalde capitalino, rastrea la ayuda humanitaria enviada a Venezuela para rendir cuentas Leer más
  • 02:04 El fantasma de Greenspan: el legado de ambigüedad que Warsh revive Leer más
  • 01:46 Gobierno de Perú inicia transferencia de gestión a Fujimori tras declaración de resultados Leer más
  • 22:32 Brasil sucumbe ante Haaland y se despide en octavos Leer más