¿Imagínense conocer de antemano, sin los sinsabores del fracaso, el impacto de una política pública? El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ofreció, gratuitamente, una certificación online en políticas públicas educativas basadas en evidencia científica en Latinoamérica. La experiencia ha sido un aprendizaje. Ojalá se convierta en un prerrequisito de formación para nuestras autoridades educativas. Por 25 dólares y la posibilidad de tener acceso a wifi, es factible aprender de las experiencias de los mejores expertos de educación en Latinoamérica.
Relato mi experiencia: con consternación, constaté que la cobertura de ingreso en primaria en la región es casi universal, pero casi la mitad de esos niños no terminará la secundaria. Desde la educación de primera infancia hasta la educación superior y la calidad en cada trayecto escolar , estamos muy por debajo de varios países de la región y del mundo.
La situación es tan dramática, que los estudiantes provenientes de hogares del quintil económico más alto de Uruguay, México y Brasil, tienen peores habilidades lectoras que los estudiantes más pobres de Canadá, Bélgica y Japón (PISA, 2012).
La brecha de aprendizaje entre los estudiantes de República Dominicana y Vietnam es de casi seis años de diferencia en términos de conocimientos científicos, a pesar de que la prueba se aplica a estudiantes de la misma edad.
La mayoría de los países latinoamericanos ha mostrado, lentamente, mejoras progresivas. Perú, Colombia y Trinidad y Tobago tardarán más de 20 años en acercarse a los aprendizajes de los alumnos de países de la OCDE.
En aras de transformar este sombrío panorama, ha habido muchos esfuerzos.
En el área de los docentes se considera que, en general, y a pesar de que fue oportuno y necesario incrementar sus salarios para hacerlos atractivos con relación a otras profesiones, esta mejora salarial ha tenido poco impacto en la calidad de los aprendizajes de los niños y niñas. Un buen maestro podría significar alcanzar la equidad en oportunidades educativas de sus estudiantes. Las capacitaciones monitoreadas y evaluadas en campo y las clases estructuradas con recursos y experiencias puntuales han sido experiencias exitosas.
Regalar computadoras y tecnología tiene un impacto mínimo en la calidad de los aprendizajes de los estudiantes si no se acompaña con contenido educativo de calidad, guía y capacitación previa a profesores.
Una de las más grandes quejas de la empresa privada es que los egresados no reúnen las capacidades básicas necesarias en el mundo productivo. Si las instituciones públicas y la empresa privada no enriquecen con su experiencia la construcción del currículo , seguiremos perdiendo oportunidades de formar a los estudiantes en lo relevante.
La educación académica no es suficiente: no hay enseñanza más importante en la vida de los estudiantes que las lecciones socio-emocionales.
La inversión educativa con mayor tasa de retorno es la hecha para la primera infancia (0-5 años). Debe tratarse de una educación inicial de calidad, pues, de ser deficiente, puede ser aún más perjudicial que no recibir ningún tipo de educación.
América Latina es una de las regiones más desiguales del mundo. Una educación de calidad para todos no es una opción . Es una deuda moral con los más necesitados. Conocer qué políticas han tenido impacto y cuáles no, nos hace cortar el camino que no nos sobra si queremos trascender los males crónicos y construir una mejor sociedad.
El autor es miembro de Jóvenes Unidos por la Educación