PODER LEGISLATIVO

La función de los diputados

Cuando examinamos el aspecto jurídico-doctrinal de las funciones que realizan los diputados, nos encontramos con una desvirtualización e incongruencia entre las funciones constitucionales con aquellas promesas que realizan los aspirantes a una curul en la asamblea legislativa, olvidando que su labor como padres de la patria está muy delimitada y sujeta a solamente realizar las funciones a las cuales están llamados a cumplir. El artículo 159 de la Constitución señala las 17 funciones de los diputados, que son: la función legislativa, ejercida por medio de la Asamblea Nacional y que consiste en expedir leyes necesarias para el cumplimiento de los fines y el ejercicio de las funciones del Estado declarados en la Constitución y que amanera de ejemplo mencionaremos algunas, como: a.- Expedir, modificar, reformar o derogar los Códigos Nacionales. b.- Expedir la Ley general de sueldos propuesta por el Órgano Ejecutivo. c.- aprobar o desaprobar, antes de su ratificación, los tratados y los convenios internacionales que celebre el Órgano Ejecutivo. d.- Intervenir en la aprobación del presupuesto del Estado, según lo establece el Título IX de la Constitución. e.- Declarar la guerra y facultar al Órgano Ejecutivo para concertar la paz. f.- Decretar amnistía por delitos políticos. g.- Establecer o reformar la división política del territorio nacional. h.- Determinar la Ley, el peso, valor, forma, tipo y denominación de la moneda nacional.

Cuando escudriñamos este artículo nos damos cuenta de que en ninguna de esas funciones mencionadas anteriormente se señala que los diputados podrán efectuar trabajos comunitarios a favor del circuito en que fue elegido, o que se encargarán del manejo de partidas presupuestarias para el desarrollo de actividades sociales en las comunidades en las que fueron electos. En ninguno de los numerales que contempla el artículo 159 de la Constitución se menciona que podrán estar vinculados de manera directa en federaciones deportivas y que podrán solicitar, como presidentes de una federación deportiva, apoyo económico a Pandeportes para el desarrollo de dichas disciplinas deportivas en las cuales son dirigentes.

Por ende, la ciudadanía panameña no debe permitir el clientelismo y velar que los llamados padres de la patria ejerzan una verdadera función en la Asamblea Legislativa, y recordarles que no pueden prevalecer sus propios intereses y dejar a un lado el interés de una nación.

Lo que espera la ciudadanía de sus diputados es que a través de normas se regulen los modernos fenómenos sociales que necesitan ser normatizados para el mejor funcionamiento de todo un país.

El autor es estudiante de  la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la UP

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