Aunque hombres y mujeres conformamos el mundo en partes casi iguales, ellas solo lideran menos de un tercio de las empresas privadas, sin embargo, según estudios que se han realizado, estas empresas muestran un mayor índice de crecimiento que aquellas lideradas por hombres. La calidad empresarial y el nivel gerencial de las mujeres, señala que cuando estas tienen un mayor rol en la alta gerencia las compañías logran un mejor desempeño. ¿La razón? Un liderazgo diferente basado en la comunicación oportuna y el trabajo en equipo.
Es muy importante que las empresas de todo el mundo presten especial atención a uno de los recursos más valiosos que tienen disponibles, el cual es el recurso humano que cuenta con múltiples habilidades y talentos que también ha sabido desarrollar la mujer, ya que vivimos en una sociedad llena de estereotipos, que puede ir desde el aspecto cultural, educativo, físico, de género, entre otros.
Históricamente se ha conocido en la jerarquía de las empresas la figura de un gerente o representante legal de género masculino, pero con el pasar de los años las mujeres han tomado un papel muy importante en la sociedad, que le ha hecho merecedora de obtener puestos jerárquicos dentro de las empresas, a tal punto que han tenido participación las mujeres en la vida política, por la elección mediante el voto, que le ha permitido desarrollarse en el sector público.
Expertos en el tema de géneros afirman que tener a mujeres en el gobierno corporativo o en altos puestos es la manera de conducir un negocio, y asocian la presencia femenina en la empresa con un mejor desempeño organizacional.
En la actualidad las mujeres han dado grandes pasos en el último siglo para lograr una posición de renombre dentro de un mundo globalizado y sin duda alguna aún se dejan sentir restricciones entre un género y otro, donde pareciese que los prejuicios del pasado, en el que la mujer era desvalorizada, no han sido superados, pero han tenido un notable cambio.
Aun así, no podemos hacer a un lado las diferencias existentes entre hombres y mujeres, pero lo que sí podemos hacer es disminuir la desigualdad en temas de derechos, oportunidades y deberes.
Un elemento importante en el desarrollo de la mujer ha sido la formación académica, dado que en los últimos años ha sido notorio el incremento de su participación en las aulas de clases de las universidades, que le han permitido obtener grandes y mejores oportunidades en el sector empresarial, donde aplican sus habilidades y conocimientos técnicos de toda esta formación recibida.
Ha sido importante el reconocimiento que el género masculino ha tenido con la mujer, dado que también se han abierto puertas en diferentes industrias y se han establecido nuevas dinámicas que permiten la participación de la mujer en el desarrollo de nuevas estrategias y lineamientos de las empresas.
Ambos géneros han demostrado claramente que el liderazgo no es cuestión de ser un hombre o mujer, con esto podemos llegar a la conclusión de que la gerencia no es una cuestión de géneros.
La autora es estudiante de maestría de la UIP